dimarts, 31 de gener de 2012

LAS GRANDES DOSIS

Todo anda un pelo convulso con el tema de Spanair. Pero ya basta de asuntos empresariales. Aquí nos deberían cansar enseguida temas relacionados con inútiles como Soriano. Aunque sea para acumular fuerzas y darle más fuerte las próximas veces. Que hace toda la pinta de írselo a merecer.
Además, hay cosas que hacer. He podido rearrancar con cierto nivel de lecturas, y aunque el sentido de la profundidad aún está algo afectado, parece que las cosas andan por buen camino. Si más no, he podido arrancar con tres libros sin que la falta de concentración haya incidido en mi primera opinión sobre ellos.
John Fante : Llenos de vida. Parece una especie de fábula sobre el nacimiento, hacia los años cincuenta, del mito del american way of life. Aparcado pues busco, para esta especie de relanzamiento, una trama algo más oscura, y, de momento, el libro de Fante anda repleto de optimismo, aunque se adivine alguna corriente subterránea que pueda hacerlo trizas.
Bernard Schlink : El fin de Selb. Ya mejoramos: la clásica historia del investigador de capa caída que es reactivado, que recibe una nueva oportunidad de reivindicarse a través de una serie de circunstancias casuales. Prometedor, dinámico. Lo que le da una buena chance.

Pero la joya de la corona es otra.

Francisco Casavella : El día del Watusi. Mi rentrée en el consumo compulsivo de literatura del máximo nivel no podía producirse con algo ligero y manejable. Tampoco, y que nadie me tome por un fundamentalista, con una obra que no fuera capaz de leer en el mismo idioma en la que fue escrita. Llevaba mucho tiempo postergando lo de abordar semejante novela : 1200 páginas largas, trilogía convertida en una única obra, Barcelona entre los años 1971 y 1995. Parece que este es el momento idóneo para enterarme de las andanzas de Atienza por la Barcelona del tardofranquismo. Será seguro, largo y difícil, pues, como Robertson Davies, Casavella es (era, murió en 2008) otro de esos escritores que no desperdicia la oportunidad de buscar lo literario frase tras frase. Lo cual dice mucho en su favor, pero es un hándicap. Uno no puede leer estos libros en maratonianas sesiones de 300 páginas diarias. También hay que ser consciente que debe enfrentarse a altibajos, a pasajes  en que el tiempo se detiene y todo parece estar de más. Como aquel episodio en The Sopranos, cuando Tony está en coma y piensa que es un vendedor y que su vida es legal y normal. Circunstancia que estimula mis sentidos respecto al libro. Hasta en las vacaciones más agitadas uno tiene que echar una siesta de vez en cuando. Bolaño era muy claro respecto a las obras largas y ambiciosas. En el fondo, agarrado a la concisión y a la austeridad de medios, cualquiera sería capaz de alargar una buena historia hasta unas cómodas 200 páginas, dejarlo ahí, pero el gran escritor no tiene miedo a volcarse. Aunque eso baje los promedios, la hoja en blanco frente al escritor en estado de excitación es una tentación demasiado poderosa. Seguiré informando.


dilluns, 30 de gener de 2012

PEDAZO DE ROSTRO

Frases extraídas de la entrevista el miércoles 25, sobre las 9 y media, a Ferran Soriano, aún presidente de la fenecida compañía aérea Spanair :

"No nos pensamos mover de aquí hasta que no esté cerrado y bien cerrado"
"Estoy concentrado en esto y hasta que no acabemos no pienso pensar en otra cosa"
"(Sobre Spanair) Podremos competir de tú a tú con todas (las aerolíneas)"
"El acuerdo (con Qatar Airways) está en su recta final"
"No es esta la única compañía que se ha interesado, por suerte tenemos otras opciones"
"Ya vendrá alguien a apostar fuerte por ésto"
"Las compañías aéreas de Barcelona han resistido la crisis bien"
"Cualquier inversor que venga ha de venir como minoritario, en esta compañía mandaremos los catalanes"
"El nombre que tenemos funciona, nos va bien"
"Estamos haciendo esto para plantar veinte aviones de gran tamaño"
"No le puedo decir (lugares de vuelo) para no dar pistas a la competencia"

Sr. Soriano: (aclaro, Ferran).
Inútiles hay en todas partes, ésto es algo que actualmente puede percibirse de forma muy nítida. Usted es obviamente uno de ellos, no tenga duda. Cuando uno depura dentro de los inútiles, ya es más difícil encontrarse con que también sean mentirosos. Pues hasta ser mentiroso requiere un nivel de inteligencia nada desdeñable. En la entrevista, que escucho minuciosamente mientras escribo esto, no deja de emplear símiles futbolísticos (deje de apropiarse de eso, ya hace demasiado tiempo), como para recordar mejores épocas, o quizás porque el subconsciente le traiciona proyectándose hacia un futuro que, seguro, ya planifica y anhela. No deja de mentir, aunque como es consciente de que tardará muy poco tiempo en ser descubierta toda la sarta de patrañas, ya se cuida de mantener una calculada ambigüedad que no le deje excesivamente retratado. No debería alargarme, mire, en Argentina, todo esto les da igual, así que corto ya con la oleada de recriminaciones. Si usted es el presidente de una compañía, usted no se entera de lo que pasa en la compañía por la prensa. Nadie puede creerse eso. Un concurso de acreedores no se prepara en dos días, y resulta que ya se sabe, casualmente, hasta el bufete que lo llevará. Un piloto y una azafata estresados que no quieren subirse a un avión no paralizan una flota de aviones. El estrés es una enfermedad como puede ser una gripe. Se llama a quien los reemplace y arreglados.

Bien, esto sería una crónica más de fracaso empresarial y de incompetencia de un alto ejecutivo. Pero, por su culpa y su grado de desfachatez, debemos aguantar titulares como los de la prensa madrileña, que no da una puntada sin hilo, y recordará la inyección de fondos públicos, de fondos de la Generalitat y el Ajuntament de Barcelona, su condición de antiguo directivo del Barça, lo mezclará todo, y saldremos recibiendo, que es algo a lo que ya nos acostumbramos, los catalanes.

Inútil, cínico y mentiroso.

diumenge, 29 de gener de 2012

LA DESFACHATEZ ABSOLUTA

Ya tengo muy claro que lo encendida que pueda ser la pasión por los orígenes no debe exhimir de algún atisbo de objetividad. Lo que no me esperaba es encontrarme sometido a estas extenuantes sesiones de reinvención de identidad, o, mejor, de renunciar a esta identidad por motivos más allá del sentido común.
El sábado compro la prensa particularmente tarde, y recibo dos sacudidas, que hubiesen sido matutinas, de desayuno, pero han sido, digamos de aperitivo.
Parece ser que Serrat y Sabina van a colaborar en firme en algo, no sé si un disco o unas actuaciones o algo parecido. Sale una muy triste foto dónde Serrat se disfraza con el patético uniforme que usa Sabina, sombrero bombín incluido. Triste como Serrat cede a estas colaboraciones a estas alturas de su carrera. Sería una pena que tuviese que ser repudiado pues, aunque nunca ha sido un santo de mi devoción, sí tiene alguna canción emblemática, que incluso colgué en algún post. Pero colaborar con Sabina es algo intolerable, es una completa descalificación que yo no puedo perdonar de ninguna de las maneras. Creo que Serrat colaboró también con Miguel Ríos, también con Ana Belén. Eso ya es un historial delictivo que deja mucho que desear, y me gustaría aplicar alguna técnica de cálculo que estableciese qué nivel de colaboración con artistas cutres le está permitido a un artista aceptable antes de pasar a alguna de mis numerosas listas negras, en las cuales Ríos y Sabina ostentan lugares muy destacados. En cualquier caso ni que decirlo, a evitar escrupulosamente.
El segundo es el súbito e inesperado anuncio del cierre de una compañía aérea. No se cierra una compañía aérea como el que un día de repente deja de abrir un kiosquillo en una esquina cualquiera, sin otra repercusión que cuatro clientes que tienen que andar algunos metros más. Los aviones son aparatos enormes que no pueden aparcarse en cualquier lado. Carísimos, no te los cogen en el cash converters ni, creo, en ebay. ¿Y si un Boeing 747 te lo quiere comprar un tipo que se llama Mohamed, pagar en metálico, y le da igual que el avión no esté muy nuevo porque no piensa usarlo ?.
La compañía es Spanair. Que hace más de veinte años me regaló una espera de siete horas para coger un vuelo de media hora, y la oportunidad de aprender a jugar al Trivial Pursuit, afición que me duraría apenas unas semanas. Compañía de la que uno de sus aviones tuvo un accidente, no sé si en 2008, justo un día en que yo volaba. En cualquier caso, todo lo relacionado con la quiebra de la compañía, que había contado con poderosas inyecciones de fondos públicos, se está emponzoñando de tintes ideológicos. Se reprocha, básicamente, por cierto tipo de prensa (ya les conocemos), que la operación de salvamento que se intentaba hacer con Spanair era una aventura de corte nacionalista, una especie de suicida operación para disponer de una línea aérea propia en Catalunya, y de paso promocionar el uso del aeropuerto de Barcelona. Con ese argumento los medios más aferradamente nacionalistas (pero españoles) se tiran a la yugular básicamente de la faceta política, de la inyección de fondos (que ahora se perderán), pues está claro que, en una época en la que el dinero brilla por su ausencia (pero está en algún lado, seguro), su dilapidación descontrolada pasa a ser un hecho muy destacado. Yo ya me he cansado de la cuestión política pues tengo muy claro que en ese caso se ha llegado a la discusión pura y dura previa al abatimiento del enemigo antagonista: la contraposición entre nacionalismo catalán y nacionalismo español. Pero eso no es lo que más me enerva: tres días antes de producirse estos hechos esto es lo que decía el presidente de la aerolínea por la radio (lo lamento, entrevista en catalán).

http://rac1.org/blog/noticies/programes/el-mon-a-rac1/ferran-soriano-em-quedo-a-spanair/


Ferran Soriano es un pieza como los que ya quedan pocos. Cargadito de másters y formado en Esade, que cada vez es más popular aquí. Megalomaníaco como él solo, el tipo de personas (curiosamente conozco otro calcadito con quien comparte el apellido) que no concibe la vida hasta que consiguen una tarjetita en la que ponga que es el CEO de alguna cosa, cuantas más mejor. En la web de orsai.es la gente hablaba de las palabras acabadas en "eo" y, aunque la inserción sea un poco forzada, CEO sería una de esas palabras a evitar.
El caso es que Soriano se convirtió hace dos años en el presidente de Spanair, supongo que a cambio de una sustanciosa paga de la que supongo que no renunciará ni a un euro, aunque su gestión haya acabado de hundirla. Añadiendo 2000 personas al ya nutrido grupo de los desempleados en España. Con brillantísimas ideas para reflotarla como cambiarle el logo, llamarla "la aerolínea de todos" y otras cosas insustanciales. Mientras, perdían dinero por todos lados, recibían subvenciones. Las pérdidas anuales rondaban los 100 millones de euros, pero Soriano no dejaba de aparecer haciendo el fachenda por todos los lados. Pero lo del miércoles ya fue demasiado. Con la compañía a escasos dos días de cesar sus operaciones y protagonizar un escándalo que veremos donde llega, aún sacaba pecho, hablaba del poder de la marca, de las enormes inversiones que los qataríes iban a realizar (me da miedo que los qataríes también andan liados con el Barça, y Rosell y Soriano son de la misma clase de gente o muy parecida), de organizar vuelos intercontinentales a Tokyo, a Sudamérica. De comprar montones de aviones y de expansionarse. En estos tiempos, una compañía aérea. Jodido mentiroso, además completamente torpe pues todo ha quedado debidamente registrado. Argumente lo que quiera argumentar, a tres días vista de semejante desastre, lo que hubiese hecho cualquiera es callarse y no salir por la radio. He estado en el suficiente número de empresas para saber que, a tres días vista, los colapsos de este tamaño son lo bastante percibidos y anticipados como para ocultarlos con semejante cortina de humo. Decir que vas a crecer tres días antes de desaparecer. 
Sólo espero que se aplique un mínimo de justicia global y, al menos, al inútil este se le estropeen sus planes de fichar por el Manchester City y pase a acompañar a los 5 millones largos de empleados de la nueva gran empresa española.





dissabte, 28 de gener de 2012

PERVERSAMENTE PROPORCIONAL

Hacía bastante tiempo que no compraba una publicación musical en inglés. En inglés y del Reino Unido, cabe aclararlo. Las publicaciones americanas son en su gran mayoría una bazofia inaguantable dedicada a entronizar a los de siempre. Sí: lo digo yo. Salvo alguna época de la canadiense Spin, ya que nadie en su sano juicio puede contar Rolling Stone como una revista musical. La que se publica en España ni os digo.   Si creo que han sacado en portada hasta a un bodrio como Alejandro Sanz. Pura melaza comercial que tiene de espíritu contestatario lo mismo que el flequillo de Soraya Saenz de Santamaría.  Madre mía. Aunque el papel couché de la revista me resulta más sexy que la portavoz del gobierno, por cierto. ¿Por qué siempre me ha apetecido tener una papelería?. No. Mirad a esa mujer, por favor. Asusta.
Entonces, asustado también porque estamos a 28 de enero y el número de Go-mag no aparece, cosa que me hace temer que la publicación vaya a desaparecer o restrinja sus contenidos a la web (algo desorganizada, aunque en el fondo algo es algo), manoseo en el kiosco, y me vuelvo a casa con The Wire, la revista. Número especial de resumen del 2011. La compraba mensualmente allá por los 90. Creí erróneamente que algún día todos los números que coleccionaba serían un preciado tesoro que las mafias planearían arrebatarme (también lo he pensado de mis colecciones de vinilo, de CDs y de DVDs, por favor, a reír a otro lado). Pero obviamente no. Dejé de comprarla sobre el 2004 o así, cuando ni el CD que la acompañaba cada tres o cuatro números era suficiente reclamo.
Ocurre que The Wire, en estos años, se ha radicalizado. Como una huida hacia adelante buscando captar público a base de ser cada vez más minoritarios. Si en los 90s/00s (la década sin nombre... los dosmiles ??) ya proclamaban como discos del año a auténticas rarezas o a discos generalmente incomprendidos de artistas no completamente desconocidos, pues ahora ya se han tirado a tumba abierta a nadar contra corriente. De los 50 discos que consideran sus discos del 2011 apenas conozco a doce o quince artistas. La colaboración entre Lou Reed y Metallica, casi unánimente considerada un disco carente de ningún sentido, es para ellos el noveno mejor disco del año. Al menos no han metido el espantoso disco de Björk, el cual, tras meses de darle oportunidades, no presenta atisbo alguno de melodía. Ni una santa línea de bajo. La intención elitista de The Wire es extraordinaria: tres de los ocho mejores discos son publicados por un sello llamado Hippos in Tanks del cual no había oído hablar en mi vida. Podría decir que esto es para mí una auténtica orgía: correré a encargar a la mula esos discos. Espero encontrarlos porque significará que existen y que alguien los compró y los ripeó (como debe llamarse eso en argentino??) y los puso ahí. Lo de que existan sé muy bien por qué lo digo, pero antes de profundizar en el tema debo hablar con mi abogado. The Wire, la revista, de la cual debo aclarar que no tiene nada que ver con esa serie (parón obligado: negrita activada ; esa serie de la cual no dejan de salir menciones por todas partes y que, subrayado,  nadie debería perderse bajo ningún concepto) pues bien, The Wire ya se rigen por el concepto extremo de ni sueñes con encontrar estos discos en la red, porque a duras penas existirán en alguna tienda hiperespecializada en rarezas, de la cual te alegrarás de salir habiendo pagado más por un disco que por suscribirte cinco años a Orsai. Iba a ponerlo sin espacios entre palabras, pero no me atrevo. los alemanes usarían una sola palabra para definir esa sensación. Empezaría aquí para acabar________________________________________________aquí. En fín, fanático de la música como soy, os diré en unos días qué me han parecido los discos que sea capaz de encontrar de entre esos 50. Os diré si, a fuerza de ser raros, los de The Wire ya han acabado sitúandose en otro planeta que no el que otros transitamos. Otros que ya nos creíamos raros, por cierto. Si  no estuviera seguro que, como buenos ingleses, no saben una palabra de castellano, les diría que visiten la web de Orsai para ver un poco como es eso de la buena cultura asequible


divendres, 27 de gener de 2012

EN MI HUMILDE OPINION

Justo meto en la nevera tres limones, variedad Eureka, procedencia, Argentina.
Veo tres comentarios a mi post de ayer, que agradezco, de la misma procedencia. 
Los limones serán ácidos, los comentarios son dulces. 

Sería bueno que la globalización que mencionamos sirviese justo para eso: para alimentos y para cultura. No para que se cierren fábricas y se vaya a ubicarlas donde la gente pueda producir por menos dinero y más sumisión. Justo en la semana que, merced a los estudios de mi hija, veo que la esclavitud fue abolida en Arabia Saudí en 1968 y en Mauritania en 1980. Eso es mucho más cerca de lo que uno creía. De hecho en 1980 yo era un despreocupado adolescente de 16 años con pocos más problemas que llevar adelante los estudios y  despejarse, en el camino a casa, de los efectos de alguna cerveza de más. Ah: y defender que a partir de los 16 sólo nos esperaba la decadencia. Siempre lo decía de regreso a casa, siempre en calles algo oscuras del Eixample barcelonés.

¿Qué es lo que me pasa, progresivamente, con el cine de Almodóvar?. Fui un entusiasta seguidor inicial, allá por los años 80 en que abanderaba ciertos aspectos visuales de la muy sobrevalorada movida madrileña (seamos sinceros, tres discos de ese movimiento que estén entre los 1000 mejores de todos los tiempos??, uno tan siquiera??). Almodóvar jugaba en otra división y pronto tomó su camino, plenamente consciente de que detrás de tanta superficialidad, él era lo que normalmente hace de vivero al talento: un voraz consumidor de películas que aprendía de cada una de las que veía. Hablamos de una carrera que ronda los 30 años. 
En algún punto, digamos que sobre la época de Kika, o Tacones lejanos, sus películas empiezan a sustituir las tramas ligeras y algo pasadas de vueltas, pero con giros algo grotescos, por auténticos dramas llenos de rincones perversos. Los detalles jocosos empiezan a espaciarse, las escenas de humor negro se ennegrecen aún más, las relaciones de los personajes se enturbian. La madurez del director, que en esa época debe entrar en sus 40, empieza convertirse en un cierto resentimiento. 
Paulatinamente su fama por Europa, por el mundo, se extiende, el dinero dedicado a sus producciones, proporcionalmente a esa repercusión, se multiplica. Sus películas empiezan a convertirse en aparatosamente estéticos productos al servicio de historias donde lo escondido es siempre más trascendental que lo superficial.

Tengo dos películas recientes de Almodóvar que no recuerdo haber visto: La mala educación y Volver
Lo intenté, pero algo me incomodaba, o me turbaba, y no pude seguir. Sí lo hice con La piel que habito. Lo prometí, y por escrito. Tenía curiosidad por cómo plantearía esa incursión en el terror. Luego estaba Elena Anaya, lo siento, una debilidad puramente masculina. El torrente estético previo a la primera escena es avasallador. Títulos de crédito de elegancia clásica. Música de Alberto Iglesias, excelente. La sempiterna mansión de lujo. Lo que decimos, el despliegue de medios propio de películas que son fuertes apuestas de las productoras. Todo en su sitio, todo perfecto. Pero la historia empieza a flaquear, por su escasa credibilidad. Por la absurda presencia del tipo disfrazado de tigre y su imposible engranaje en la coherencia de la historia. Anaya, felina, voluptuosa incluso cuando descubrimos el secreto de su pasado. Un desaprovechado Eduard Fernández (oficial: la persona más famosa a la que conozco, fuimos juntos al instituto), en un papel de poco más que figuración y product placing. Una estructura demasiado ligera. Una inserción absurda de las canciones de (alerta argentina) Concha Buika, que parece otro ejercicio de promoción, como mostrar la portada de un libro de Alice Munro, como que el periódico, en Toledo, que lleva el cirujano amigo, sea el barcelonés La Vanguardia.
No entiendo muy bien estos detalles en todo el engranaje, salvo que sean las clásicas imágenes que hay que hacer encajar. Debo decir que pude superar todo eso y ver la película de un tirón. Ayudó la clásica belleza de Elena Anaya, cuyos ojos llenan cualquier escena. Pero la historia yo la hubiera planteado de otra manera. Igual más lineal, igual más oscura, pues esa progresión casi mengeliana de la transformación resulta algo soslayada. Más policial, más David Fincher. Curiosamente, quienes mueren asesinados mueren desnudos, quién muere de una manera para nacer de otra, también. Curioso guiño a la fragilidad y a la vulnerabilidad implícita a la desnudez.
Quizás, acostumbrado a largas series en que horas y horas muestran todas las cartas, y todas  las facetas de los personajes, apenas dos horas de película ya no sean capaces de obtener de mí análisis más profundos que los que pasan por la mención  del síndrome de Estocolmo (presente también en Átame) o la obsesión de las personas por reconstruir los momentos perfectos de sus existencias y congelar, entonces, la imagen.



dijous, 26 de gener de 2012

PRECISO REPERCUSION INMEDIATA

Me acerco a los 10.000 visitantes: colgar mis post en la web de Orsai me ha facilitado un oportuno empujón: en la vida hay que ser agradecido. Incluso cuando irrumpes, sin pedir más permiso del muy dudoso que te otorga ser suscriptor, hay que acordarse de quien se comporta con generosidad. Porque fuí un poco brusco y cargué contra una arraigada costumbre allí: pugnar por ser el primero en comentar en los post que se cuelgan. El primero que lo hace cuelga un Pri (equivalente al "prime" que me recuerda patios de colegios como los que evoca John Self en su post).

Podría Resultar Inverosímil. Pero sigo las señales, y me trazan caminos claros, rodeados de focos. Orsai entrevista a María Kodama, en una página del suplemento de Cultura/s aparece un reportaje (reproduzco al lado, lo siento, readers overseas, sólo aparece en catalán) sobre los remakes literarios. El asunto de El hacedor.

Puro Ritmo Intenso. Al día siguiente, Orsai adelanta sobre un artículo que habla de comprar hierba en Brasil, y yo hablo de mi canción favorita de Bob Marley. Yo podría ponerme algo pesado sobre la cuestión de la droga. Yo que ni he fumado un cigarro y limito el alcohol a las segundas partes de los partidos del Barça, porque pienso que nos da suerte. Que lo único que sé, gracias a Bolaño, es que en México le llaman mota.

Políticos Resultan Inocentes. Un juzgado popular, elegido entre los miembros de una comunidad que otorga holgadas mayorías al PP, declara no culpable a un par de corruptos absolutos.
Pepe Regresa Injustamente. Un juez único, de 85 años, de la disciplina deportiva española, dice que hubiese intervenido en la agresión a Messi si este hubiera sufrido amputación. El si en esta frase no aclaro si esconde suposición o simple deseo. El juez es, hecho irrelevante, socio del Madrid. Pepe se pasea en el Camp Nou y deja unas cuantas muestras más de su enorme humanidad.

Primavera, o Revolución Islámica. De verdad los acontecimientos de la plaza Tahrir (cuyo colectivo promotor se ha quedado con un mísero 1,4% de votos), eran para que Egipto acabase con 11 mujeres en un parlamento de más de 500, y diputados como los que muestro a la izquierda, de una nueva fuerza política de corte salafista? En la sesión inaugural, por cierto.


Posible Registro Inútil. Diez meses largos después de destaparse el escándalo, registran el domicilio en Somosaguas (seguro: un humilde apartamento de dos piezas y un baño austero) de Ruiz Mateos. Pero qué esperáis encontrar tras tanto tiempo?.


Problemática Relación Incestuosa. Acabé la segunda temporada de Boardwalk Empire. ¿me es permitido decir que sopranea?. Un episodio lleno de flash-backs, casi de ensoñaciones. James Darmody en Princeton, luego enamorado, luego la oscuridad, luego las trincheras. Y Nucky Thompson, que mira a la cara. Van Alden, que será Muller. Chalky White, que cada día es más black. Empieza a hacerse muy grande. Nadie puede quejarse de que no avisé.

Partido Revolucionario Institucional. Pero cómo se puede ser revolucionario e institucional, eh?. La revolución va contra las instituciones, es así de simple.


Promesa Realizada Intercontinentalmente. Los beneficios de mi irrupción en Orsai, que va a ser regular, ya se materializan. Una lectora en Argentina a la que he prometido ver La piel que habito y dar mi opinión.


Palabras Reconocibles Internacionalmente. Ello me hace extremar el cuidado con el uso de palabras excesivamente locales. Sin caer en una especie de esperanto que sea una amalgama gris y previsible. Un reto como cualquier otro. 


Payasada Recargada Infantil. Mi lectora me explicó sobre el juego del PRI!, sobre su inocuidad y su carácter lúdico. Sobre su secular tradición, que ya algunos argumentaron para reprocharme. Soy un catalán en medio de tanto argentino, allí. El ying y el yang con Casciari en medio de Sant Celoni, o casi. Yo me expliqué con mi edad y mi sensación de que el tiempo puede acabarse, ahora mismo (ví los cinco primeros minutos de Melancholia y, con lo largos que se me hicieron, no dejo de pensar). Dije que para jugar prefería el Fifa 12 en la PS3 pero el comentario se perdió, cosas de las webs y la saturación del tráfico en la red. No insistí, lo consideré una mueca siniestra de la suerte. En cuanto al PRI...lancé mi dardo...


Pero Rectifiqué Inmediatamente.
Pronto Recibí Invectivas; y ese
Peso Resultó Insoportable.
Podría Resistir Indefinidamente, mas
Prefiero Recibir Indulgencia, 
mejor que la
Pura Retórica Intrascendente, será
Presionar Return Insistentemente (aunque los teclados de hoy ponen Enter), 
aunque sea por un
Premio Recibido Insuficiente.


A partir de hoy,
Puedo Reprimirme Insatisfecho.


Puta Revista Independiente.



EL TRUEQUE

FALSO PROLOGO


Empecé a escribir este post hace unas tres semanas. Mi primera influencia fue el Conte de reis que John Self publicó en su blog, precisa reflexión sobre el tema Urdangarín, que, certera y breve, me empujó a atreverme. Pasados unos días, con unos primeros párrafos ya escritos, un titular de La Vanguardia hablaba de una cita en Madrid para que Mas viese a Rajoy. Supe que era imposible acabarlo para ese día, y que parecería excesivamente oportunista publicarlo justo entonces. Como colofón, el doble enfrentamiento Barça-Madrid en Copa del rey, acaba ya no sólo con una serie de señales que no puedo ignorar, sino incluso con la carencia de plazo que tantos posts han condenado aquí al estado embrionario. El 26 de Enero a las 11:59, momento en que, incluida la posibilidad de una prórroga y una tanda de lanzamiento de penalties, la eliminatoria ya estará resuelta, y cualquier comentario sobre el resultado de la eliminatoria, más que analizado, este post se publicará automáticamente, esté en el estado que esté. Y pase lo que pase.

Apenas abre los ojos, el sueño se difumina. A marchas forzadas. Todas las imágenes absurdas pierden sus conexiones y salen disparadas, alejándose en todas las direcciones. No retiene más que una visión, la de un camarero que le sirve una copa, y las luces de atrás son verdes, fijas, sin parpadeo. Oye el chasquido de una máquina registradora.

Y empieza un nuevo día. 

Echa el brazo instintivamente hacia su derecha. No hay nadie. Otra vez su mujer se ha levantado antes que él. Otra vez sus tres hijos han oído la voz de su madre despertarles antes que la suya. No puede evitarlo. Se acuesta tarde y le es difícil quedarse dormido. A veces son las dos o las tres de la mañana y aún repasa qué ha hecho  y qué debe hacer. Y esas cenas, y esas reuniones agotadoras. Van con el cargo. No es tarde, ni mucho menos. A Helena siempre le ha costado menos ponerse en marcha. Él se da algo de prisa, pero no tiene sentido. El coche oficial esperará lo que haga falta. Los asesores no cambiarán ni un ápice lo que haya que hacer por mucho que sean diez o veinte minutos más tarde. Casi todo el mundo le espera lo que haga falta. Le esperan las mismas sonrisas, los mismos gestos graves cuando lo que toca son las malas noticias. Que últimamente no escasean. Pero nadie se va. Todo el mundo es paciente con él.
Delante del espejo sigue viendo, desde hace meses, a un hombre algo cansado. Con algún surco bajo los ojos, con la piel algo enrrojecida en las mejillas.Pero una ducha y un buen afeitado hacen maravillas. Luego, instintivamente, lleva la mano a la quijada, varias veces al día, pues le gusta constatar dos cosas. Un afeitado perfecto y un leve crecimiento de la barba ya a última hora. Signos de que todo funciona.
Cuando, pasada algo más de una hora, se sienta en su despacho, no tarda nada en saltar por los aires la rutina.

-President: quieren verle en Madrid, parece urgente.

Empieza a estar hasta las narices de esos asesores que siempre añaden su opinión a las cosas. Si es urgente ya lo dirán. Si hay que ir corriendo ya se encargarán de que lo sepas. Dios, no pongas más a lo que te dicen. Me piden que vaya, pues miro si puedo arreglarme con lo que tengo que hacer, y voy. Es la dichosa mayoría absoluta, que parece que nos tiene a todos aturdidos. Leyendo entre líneas intenciones, y tonos de voz, interpretando las palabras y los silencios.
Pero, como siempre, acaba yendo. A veces piensa si  un paquete de DHL no recibe más palabras que él cuando es transportado a Madrid. El coche oficial, el avión, los saludos fríos del chófer, de la azafata, saludos tan estereotipados y sonrisas tan ensayadas que le hacen acabar sintiéndose rodeado de robots. Las puertas que se abren en el momento justo. De las que espera más sorpresas que de todos los seres humanos que cuidan de él.

Cinco minutos y le reciben.

Piensa en Mariano. Son de la misma edad, prácticamente. Los dos, hombres de profunda fe católica, de misa los domingos. Los dos casados, tres hijos él, dos varones y una chica, dos varones Mariano. Justo coinciden en tener hijos con sus mismos nombres. Algo que la gente siempre destaca. Primogénitos que se llaman igual que sus padres. Por seguir tradiciones o por pura insistencia de las mujeres, a la que acabaron cediendo, algo después de que cedieran sus egos. Qué culpa hay de que una mujer quiera, o acepte,  homenajear a un marido poderoso e influyente poniéndole su nombre al primer hijo. También coinciden en que los dos han accedido a la cúspide del poder tras largas trayectorias que han atravesado duros periodos de incerteza. Tras desengaños en la propia noche electoral, que se preveía triunfante y se iba torciendo conforme entraba el aire de la madrugada. Tras chascos, seguidos del abandono de los que les apoyaban, que salían huyendo en cuanto en ese aire empezaba a manifestarse el fétido olor del fracaso. Tras críticas y travesías por el desierto de la incomprensión y de la traición que anida en cada pasillo, en cada rincón, detrás de cada puerta que se cierra a tu paso. Sí: estaba más unido a él de lo que pensaba y más de lo que le gustaba, tanto a él como a su electorado, siempre tan pendiente de los lugares que esa coincidencia no debía transitar. No sabía si eso le convertía en un posible amigo para el futuro, para esos tiempos en los que las discusiones y los reproches en el Parlamento y en las mesas de negociación formasen parte del pasado. Para esos inverosímiles cafés compartidos, no ante mesas de dominó, sino ante auditorios expectantes y ávidos de experiencias dignas de ser relatadas. Si hasta Fraga había querido hablar con Felipe González poco antes de morir.

- Mira Artur: ya sé todo lo que está pasando con tantas consultas y tanto runrún; sé lo que la juventud catalana piensa y sé que conforme esa gente sea mayor de edad, y se manifieste en las urnas, porque lo harán, todo se va a poner muy complicado. No quiero que todo eso me pille de improviso, así que voy a proponerte que nos adelantemos, tanto tú como yo, a cualquier iniciativa. Voy a dejar que hagas un referéndum por la autodeterminación y te prometo que voy a acatar el resultado de una manera inmediata. Aunque sea por un solo voto, si la autodeterminación se impone, al día siguiente te pondrás a trabajar en un protocolo y, en tres meses la independencia de Catalunya será un hecho. No interferiré, no presionaré, no amenazaré. Te daré el abrazo de despedida de los amigos que dejan de verse cada día y pasan a verse cada ciertos meses. He analizado los datos y lo he pensado, lo he pensado muy detenidamente como puedes imaginarte, pero no me volveré atrás, puedes considerarlo un compromiso absoluto. Mis diputados lo votarán, no habrá ningún problema en sacarlo adelante.

-Me dejas muy parado.

-No dudes que me ha costado decidirlo, pero una vez lo tengo claro, hay que hacerlo deprisa, alargar estas cosas sólo nos inundará de dudas y de problemas, porque no te creas que todo el mundo está de acuerdo. Pero, por suerte, y de momento, todo lo que mando se acaba haciendo. Artur, no sé cuánto tiempo puede durar esto, te lo recomiendo, coge lo que te ofrezco ahora, porque en unos meses no sé lo que haré.

-Sinceramente, no sé que decirte. Joder, Mariano, no me esperaba esto para nada.

-Chico: tengo muchas cosas que tengo que afrontar. Plantéatelo así: una parte de los problemas que yo debería resolver vas a tener que hacerlo tú, si eso tira adelante. En el fondo, me ahorro trabajo.

-Estoy descolocado, Mariano, pero, claro, es una alegría que me das, es una alegría y es una sorpresa. Claro que lo hago, claro.

-Artur: sólo tendrás que hacerme un favor, que sé que tú podrás.

-Vaya. Pues dímelo y veré.

-Messi. Tienes que montarlo para que acepte ser traspasado al Madrid.

-Hostia.

-Lo sé. Es descabellado y no tiene nada que ver. Pero la gente se me va a echar encima cuando lo del referéndum salga a la luz. No se me ocurre nada que pueda hacer para meterles algo de ánimo, salvo eso. Chico, es sólo un jugador de fútbol. Un chico de veintepocos, no tiene por qué ser tan difícil. Tú sabrás hacerlo, hombre. Serás presidente de una nación, eso no es un esfuerzo que no puedas permitirte.

En el avión de regreso a Barcelona intenta relajarse pero no lo consigue. Hojea la prensa y se da cuenta de que no retiene una santa línea.

Por la noche, Mariano regresa tarde a casa. La esposa dormita en el sofá, las gafas de leer en un precario equilibrio antes de caer al suelo cuando él la despierta algo bruscamente.

-¿Están durmiendo ya?
-Sí, son casi las diez y media y estaban cansados.

Entra en la habitación y se acerca a uno de los niños. Le susurra al oído:

-Creo que voy a conseguirte lo que te prometí.

Artur se levanta al día siguiente antes que su mujer. Mira varias veces, nervioso, el reloj. Cuando son las ocho hace la llamada.

-Localízame a Sandro Rosell.

dimecres, 25 de gener de 2012

Y TAN POCAS SOLUCIONES

Por ahí está un borrador de post que es la masa madre de este blog. Con palabras, con ideas, con frases que deberían tirar de otras, lo harían todas si recordase por qué algunas están ahí. Pero a veces es imposible, tal es su concisión, tal es mi confusión.
Una de ellas, pero ésta sí que tiene sentido es cuando no sepa de que escribir haré un post sobre cada capítulo de The Wire. Qué ingenuo, eres, Francesc. Qué sencillo resultaría hacerlo, no hay mérito alguno en ello. 
Otra cosa es que eso produzca un efecto dominó. Por qué no un post sobre una escena, por qué no sobre un diálogo, o una mirada, o un fotograma. Vengo de ver el décimo capítulo de la segunda temporada de Boardwalk empire. Que, por culpa de un spoiler indirecto, y de mi inquietud, sé que acaba, dos capítulos más adelante, con la muerte de alguien importante. El agua para cocer ese crimen se ha puesto al fuego hace apenas diez minutos. Realmente podría escribir y escribir sobre ese fotograma que predice un gran giro. Pero decido no hacerlo.

Podría escribir, también, sobre una línea de bajo de apenas unos segundos. Pero es mejor que hable de una canción. No parecerá que esté tan enfermo y, en este mundo, las apariencias cuentan.

Kaya fue publicado en 1978, apenas un año despues de Exodus, disco que había proporcionado a Bob Marley un status de estrella global del mayor calibre. Kaya era un disco fresco en su producción, claramente diurno, cosa que contrarió algo a los incondicionales: era una apuesta decidida por expandir la masa de sus seguidores. Un disco veraniego y optimista, en el que incluso se recuperaban algunas de sus antiguas canciones que se ponían al servicio de ese sonido algo playero. Bob Marley aparecía en la portada, fotografía en negro de alto grano, sobre blanco, sonriente.
Puede que algún crítico achacase al disco un sonido excesivamente comercial. O recriminase ese optimismo tan incuestionado como algo de poco encaje en la obra de Marley en su conjunto.

Pero estamos en los 70. Época en que la costumbre de las grandes estrellas es editar un disco al año.

Así que en 1979 toca nuevo disco. El disco se llama Survival. Si la eclosión del CD y luego del mp3 representan un paso atrás en el uso de las carpetas y las portadas como elemento significativo en la obra, debemos agradecer que Survival se publicase en la era dorada del vinilo. La portada es básicamente negra, contundente, con un mosaico en que aparecen las banderas de todos los estados africanos en aquel momento. Como resultado de esa amalgama de colores, los tonos dominantes resultan ser muy adecuadamente el rojo, el amarillo y el verde. No hay foto en la portada, y el título del disco se sobreimpresiona sobre un esquema donde se muestra la ubicación idónea en que debían cargarse los esclavos en los barcos que los transportaban, para que cupieran más. El disco se llama Supervivencia. No sólo la cuestión estética se oscurece; la producción resulta menos espaciosa que la de Kaya: las instrumentaciones suenan algo más tupidas, los bajos son más profundos y hay menos eco. El sonido es más físico y los teclados tienen algo más de presencia. Es un disco mucho menos comercial, no hay hits instantáneos como la facilona Is this love.
Survival tiene mi canción favorita de Bob Marley de todos los tiempos. 30 años más tarde, han sido exhaustivas sesiones de audición acompañado por mi hija las que han acabado depurando ese título. Que, a fín de cuentas, es algo un poco banal. Marley tiene no menos de 60 canciones absolutamente perfectas que, quien no quiera quedarse con la obviedad de los singles, puede fascinarse en ir descubriendo. Pero So much trouble in the world tiene algo especial que he descubierto en las últimas semanas. Es la primera canción en un disco que es la respuesta de Marley cuando se da cuenta de que tiene que aprovechar su enorme repercusión para explicarle cosas a la gente, más allá de que la gente piense que es un cantante para palmeras y piñas coladas.

Él dice :

Tantos problemas en el mundo!
Bendice a mis ojos esta mañana
El sol del Jah se eleva, una vez más
Tal como van las cosas en la Tierra
Cualquier cosa puede pasar
Ves navegando los hombres en los viajes de su ego
Partir en sus naves espaciales
A millones de kilómetros de la realidad
No se preocupan de tí, no se preocupan de mí
Tantos problemas en el mundo
Todo lo que tienes que hacer es dar un poco
Dar un poco, dar un poco
Una vez más, sí, sí
Así que crees que has encontrado la solución
Pero es justo otra ilusión
Tenemos que afrontar el día, ooh que pase lo que pase
Nosotros, los habitantes de la calle hablando,
gente que lucha
Ahora están sentados en una bomba de tiempo
Ahora ya ha llegado el momento
Todo lo que sube tiene que bajar
Todo lo que va, vuelve
Tantos problemas en el mundo
Tantos problemas en el mundo
Tantos problemas en el mundo

No habla de amor ni de problemas de pareja, no hay mensajes familiares de optimismo. El disco es un relativo fracaso comercial, todo el mundo que se había acercado a su música con una intención puramente hedonista ha de sentarse a pensar, y pensar es mucho más incómodo que bailar.
So much trouble in the world suena como un himno. El estribillo es apenas un grito, una arenga, y la música es compleja. Hay más teclados de lo habitual en las canciones de Marley, que afloran a la superficie o se mantienen en un segundo plano, también los coros entran en el momento justo. El bajo es bullicioso, la percusión juguetea, pero el tono general es más oscuro que en las canciones abiertas de Kaya. Cada frase posterior a ese estribillo hímnico parece hacer arrancar otra canción. Abre el disco orgullosa de no ser una canción fácil. De conjugar su madurez como músico con el poder de su mensaje. Luego, en ese disco seguirán otros temas cargados políticamente, como Zimbabwe, Babylon system, o Africa unite. Pero esa declaración de principios tiene todo el Marley en sí: el combativo y algo dogmático de sus primeros discos y el consciente de su influencia de sus impresionantes últimos cuatro discos de estudio: Exodus-Kaya-Survival-Uprising.

6Q me recriminará este entusiasmo, puede que piense que entro, cada cierto tiempo en fases de regresión inexplicables, o achacables a la falta de inspiración.
He de estar aquí, no importa el motivo.


dimarts, 24 de gener de 2012

LOS RATONES SUICIDAS

Ciertos científicos ejemplifican en especies animales algunos comportamientos que, humildes que somos, consideramos exclusivos de la especie humana. Por suerte, otras especies no me leen (a veces podría pensarlo, pero definitivamente no), con lo que puedo despacharme a gusto. Así que nada en contra de especies hermafroditas, monos homosexuales, y delfines suicidas. Si libres son los actos de personas hechas, derechas y educadas a las que la existencia les deviene tortura y suplicio al que tienen que dar fin, imaginad lo libre que es el monito que copula sin muchas manías con el primero que pilla (me viene a la memoria el extremo cuidado que debo tener con el verbo coger ahora que ando triunfando en Argentina).
Yo no sé si este es el objetivo que perseguían los avispados diseñadores de Disney cuando se decidieron a poner a la venta la camiseta con el estampado que reproduzco aquí al lado, gracias a la web de pitchfork.com. Porque aceptaré el derecho de todo el mundo a acudir a las más variadas fuentes en busca de inspiración (menudo yo para criticar). Pero es bueno saber donde has ido a copiar, o a inspirarte, para que ciertos tiros no salgan por la culata.

Recuerdo cierta extraña revista musical publicada en Zaragoza cuya votación para el mejor disco de un lejanísimo año acabó con una curiosa terna entre dos discos dobles (London calling de The Clash, The river, de Springsteen) y uno sencillo, Closer de Joy Division). Acabé teniendo los tres discos. Que me entusiasmaron en diversas épocas. El último, por cierto, el de Springsteen. Pero el primero que compré, en una, para mí, mítica tienda (Star Records : Pau Claris/Valencia, que duró apenas un par de años), una tarde de sábado, fue el de Joy Division. Con una portada consagrada a esculturas de arte funerario. Cuantos comentarios habrá hecho mi esposa sobre lo rarito que había que ser para comprarse un disco así. En fin. La portada de Closer no ha sido tan usada como lo fue la del anterior disco de Joy Division: Unknown Pleasures. Camisetas a millares, cuando el disco que los encumbró, curioso, fue el siguiente, casi póstumo, la poderosa imagen ligeramente oriental, ligeramente evocadora, de las montañas alineadas sobre fondo negro pasó a formar parte de la iconografía de un determinado tipo de gente: afterpunks que no llegaban a góticos, almas atormentadas en el fondo, pocos deberían ignorar la historia con Joy Division : la influencia de los Doors, la oscuridad sepulcral del sonido, las letras atormentadas, el nombre del grupo procedente de las mujeres obligadas a prostituirse por los nazis. El suicidio de Ian Curtis, la película Woyzeck. La luz al final del túnel, New Order.

Todo eso a Disney le da igual, con tal de vender camisetas. Así que cogen la idea y hacen la forma del ratón Mickey. A vender, que siempre habrá algún zumbado que le encuentre la gracia. Igual que a Zara cuando hizo las de los Ramones, que ni siquiera tendrían la decencia de separarlas para que ni se rozaran con las de Lady Gaga...tanto hablar de los derechos de los autores y de la propiedad intelectual. Me pregunto cuánto dinero recibiría el estudio de diseño de Peter Saville como royalties todas las veces que esa imagen se ha usado. No me lo preguntaba cuando era en forma de camisetas que hablaban sobre quien las llevaba (casi siempre tíos paliduchos, por cierto), pero, con Disney por el medio, claro que sí.


dilluns, 23 de gener de 2012

QUE NADIE SE CONFUNDA

Apreciados autores:

Primero quiero aclarar qué es para mí un autor: quien participa en la creación de alguna obra cultural de las que me interesan y satisfacen. Música, literatura, cine, televisión, pintura, teatro.
Un ejemplo: en un disco, quien compone, quien interpreta, quien produce, quien graba, quien hace la portada. No quien promociona ni quien distribuye ni quien organiza ni quien administra. Tengo dudas sobre el papel de quien ha descubierto el talento. Para no parecer muy cruel, voy a dejar que quien descubre al artista sea del primer grupo.

Entonces, repito.

Apreciados autores:

Soy perfectamente consciente de que de algo tenéis que vivir. No obstante, muchos de vosotros (obviamente no la bazofia que buscábais dinero y fama fácil acudiendo a engendros como OT) ya sabíais, cuando tomásteis la decisión de dedicaros a ello, que sería difícil y poco agradecido. Supongo que muchos supísteis lo que le pasó a tantos anteriormente (un ejemplo clásico es Van Gogh), pero, chulos que sóis, pensaríais que no sería vuestro caso.
Pues bien, como el anterior post podría sugerir que soy un estricto defensor de la ley y la justicia, simplemente porque el orondo (la palabra orondo no tiene tantas "o" por casualidad, es una palabra la mar de coherente y consecuente consigo misma) jefe de Megaupload.com me parece, simplemente, otro aprovechado al que se la trae floja la cultura, otro vividor más, en el fondo no tan diferente de todos los CEO de la Universal, de la Sony, de la Paramount o de Emi music o lo que ahora quede de ellas.. como ese no es el caso, os aclaro.

No creo que tenga que pagaros por adelantado grandes cantidades por vuestras obras. Lo haría si supiese que van a ser buenas, que me harán disfrutar, o me entretendrán, en cualquier caso, que cumplirán mínimamente mis expectativas. Igual que voy al supermercado y compro una libra de carne y tiene que ser el peso y ser la carne y no intoxicarme. Eso es lo exigible. Sí: ya sé que estoy en un país de espabilados (dicen las estadísticas que el mayor país de espabilados del mundo) y que luego diría que no me gustó tanto, y le pondría pegas para no pagar. Pero, ejemplos, 15 euros por un CD o un DVD, 20 por un libro, 8 por una entrada de cine, sin derecho a devolución si eso no te gusta?. Vamos. Eso hay que cambiarlo. A megaupload.com le sustituirá otra web que se llamará ultrasharing.com o haveitforfree.org. El espacio de Kim lo ocupará (obviemos chistes fáciles) algún otro pirado con gusto por lo excéntrico. Quizás a éste le vaya comprar tanques, como a Aphex Twin, o invertir en cuadros carísimos, o hacer apariciones públicas rodeado de un número impar de clones de Megan Fox. Pero la actitud de ciertos creadores, los que piensan que el mundo sólo puede equilibrar su inmenso talento convirtiéndolos en ricos, deberá cambiar. Porque ya son (digo somos?) muchos los que intentan crear cosas a cambio de nada, a cambio de unos clicks y unos comentarios, y simplemente alguna risa al leer. Que esperan y mueren esperando. O encanecen esperando, si encanecer no es medio morir. Yo no pago a nadie si no tengo muy claro que eso vale la pena.



diumenge, 22 de gener de 2012

NI TU NI NADIE PUEDE CAMBIARME

Señor Kim "Dotcom" Schmitz :
Debo confesar que, por pura cuestión de no estar tan al día de las nuevas tecnologías como debería (estoy en un cómodo "ayer" que todavía usa el emule y todavía guarda un backup de todo lo que baja por si algún día todo revienta), bien, por ese único motivo yo no era un usuario de Megaupload.com. Así que no tengo un especial estado de ánimo hacia nadie de los afectados ocasionado porque, como consecuencia de todo el embrollo, documentos de especial valor de mi propiedad hayan quedado atrapados y no sepa cuando podré recuperarlos. Mi música, mis series y películas y los montones de pdf's que algún día, metidos en un disco de un par de Tb, constituirán, últimamente, el resumen de toda la cultura que haya adquirido en mi vida están, de momento, a salvo.
Dicho lo cual, Kim, ya que voy a tutearte (de paso, recordándote que, en cierto cruel giro del destino, compartes nombre de pila con una estirpe de dictadores norcoreanos que ya han sido antes mis invitados), he de decirte que toda la estampa que estoy contemplando me resulta bastante decepcionante. Sería muy cursi llamarle descorazonador, ya que estamos entre piratas (esos piratas que tiraban a sus rehenes por la pasarela para que los engullieran los tiburones, con lo cual ya estamos todos). Pero uno ya se había imaginado a los encarcelados por las webs de P2P como tímidos chiquillos de apenas 25 años, con problemas para relacionarse con los demás, ensimismados tardoadolescentes que aún viven con sus padres (que ni se enteran de que sus hijos cambian el mundo y se cargan industrias desde la misma habitación donde aún guardan sus juguetes en el estante de arriba de un armario). En fín, uno ya veía a una pandilla de geeks como los de The Big Bang Theory esposados, y se los imaginaba siendo pasto en los calabozos de criminales de la peor estopa. Foto que seguro que no hubiese sido portada en periódicos que pertenecen a imperios de comunicación con enmarañados intereses en la industria del ocio.
Pero tú sí has sido portada. Y, casi imposible evitarlo, me topo con tu pinta. Que resulta algo grotesca,  perdona que te diga. Una especie de Guillermo el Travieso algo repelente. Como dos metros de tío y como unos, aventuro, 150 kg, o así. Ostensible exceso de peso que un amigo mío te ayudaría a controlar con su blog. Traje negro, imagino que hecho a medida, aunque el sastre debió avisarte que la solapa cruzada es poco aconsejable con semejante barriga. También te podría haber avisado el fotógrafo del photoset de la cantada que supone pasearse por oníricas playas con semejante facha. Pero claro, importante el traje, pues es lo que se espera de los tipos forrados, hombres de negocios, al fín y al cabo, sean estos negocios claros como el agua, o turbios, como dice Hernán Casciari que es la horchata (pero ya la probaste casi helada, Hernán?). Luego, los helicópteros, y el avión privado. Ah. Y los coches potentes y veloces. Con uno de los cuales te detuvieron hace unos años, en la autopista AP-7, a menos de 30 km. de donde vivo. En una especie de competición, la Gumball 3000, orquestada por y para que millonarios aburridos con coches despampanantes condujeran a enormes velocidades, de 200 para arriba, pasándose por el forro cualquier prohibición, poniendo en peligro las vidas de otros conductores, y alardeando de lo baratita y asequible que salía la multa, si te pillaban, por darte semejante gustazo.  Alguno diría que esa es una actitud muy punk, y te consideraría un icono. Yo no tengo ese concepto del punk. Luego vendrían, seguro, las modelos de edad barely legal y supongo que muchas otras cosas. Seguro que las modelos caían fascinadas por tu personalidad, no lo dudes.

También veo que en las fotos no te importa repetir los famosos zapatos bicolor.
Pero no me lo tomo como un signo de modestia. No parece que la modestia y la discreción sean unas virtudes que te parezcan apreciables. A lo mejor por eso el FBI dijo cazaremos a este tipo.


Sin que quiera que parezca que tengo algún tipo de prejuicio (contra la obesidad mórbida, contra los conductores de deportivos de más de 300 CV, contra los helicópteros), he de confesarte que, a la vista de todo esto, dudo que estuvieses dispuesto a compartir todas estas cosas con mucha gente. Más bien parece que tantas fotos con ellas eran para fanfarronear sobre lo bien que te iba. Pero no me hagas caso, podría equivocarme. En cualquier caso, si lo que querías era fama global, ahí la tienes, como Assange, como Zuckerberg, como Gates, pero a otro nivel. Ignoro si Gates tiene un avión particular, por cierto.

En fín, es hora de ir acabando, por lo menos con lo de hoy, que parece que será una miniserie, pues me temo que seguiremos enterándonos de cosas relacionadas contigo. Que si los de Anonymous (sé que es la mar de coherente, pero no me gusta la gente que esconde la cara) te entronizan y te dedican cualquiera de las tropelías que cometan de ahora en adelante. Que si las empresas cuyos contenidos has fusilado empiezan a cuantificar al detalle los daños que les has causado (apuesto a que sus propietarios tienen helicópteros y coches y aviones potentes, dudo de los zapatos bicolor). Que si la prensa más conservadora te convierte en un nuevo demonio porque también evadías impuestos. A partir de aquí vas a ser santo o demonio para muchos. A mí, lo siento, me sobran detalles que me dan que pensar si en realidad no pretendías ayudar a la gente sino pegar el pelotazo. Uno es así de cabrón.



divendres, 20 de gener de 2012

EL JET LAG EMOCIONAL

Compromisos que cumplimentar :

El primer día que he colgado un link como comentario en el blog de Orsai mis visitas se han multiplicado por cuatro.
El segundo día, se han multiplicado por seis. 
El origen de gran parte de esos visitantes es Argentina, pero también hay Uruguay, España, México, Chile, Alemania, y Australia.
Una de las visitas de Argentina se produjo desde una población llamada Resistencia.
Esto último es casi lo más importante para los que creemos que el destino del mundo puede estar vinculado a la literatura.

Todos estos hechos me inducen a prolongadas reflexiones de las cuales un blog propio no puede ser menos que altavoz y portavoz a la vez.

¿Debo continuar aprovechando la repercusión del blog de Orsai para obtener mis visitas?. Buscando reciprocidad y un cierto descanso para mi atormentada conciencia, incluí tanto el blog como la web en los preferidos del mío, pero sé que ese es un trato desigual. Mas no somos hombres de negocios, ni Hernán ni yo, que vayamos a cerrar porcentajes, ni a reunirnos dejando el maletín sobre la mesa y abriéndolo poniendo una clave. Todo es de todos, si uno decide que sea así.  Y yo, por lo menos pienso que dos personas que leen dos cosas es mejor que dos que leen una sola,
¿Qué debo hacer, pues?. ¿Mandar a Hernán un porcentaje de lo que no puede medirse, de lo que se ensancha mi pecho y mi espíritu, a la cuenta cifrada en las Islas Caimán, ahí donde guarda el dinero para que su hija curse estudios en alguna cara universidad americana y pueda entrar con el tiempo, en Goldman Sachs, y joder lo que quede de Occidente?.

Mientras tanto, mi infantil modo de compensar es recordar que hace años compré un bote de dulce de leche, que lo unté en el pan sobre la mantequilla, pero encontré el conjunto algo dulzón, un pelo pesado y empalagoso, delicioso pero indudablemente una más que segura inversión en sustancias que acaban obstruyendo las arterias y haciendo que te apriete el cuello de la camisa, y a la larga, el pecho y el brazo izquierdo. También busqué en la red qué narices era quilombo, penal, a la marchanta. 
Pero ya sabía lo que era un bandoneón, lo sabía hace décadas, ya oía a Piazzolla, y ya tuve mi época de Calamaro, con El cantante.
Y un día me publicaron una carta en RDL diciendo que me gustaba ese disco, pero borraron lo otro que dije: que me encantaba el Calamaro que canta material ajeno, pero no soportaba cuando Calamaro se creía que era Jagger o Dylan y se hacía el poeta moderno con unos fondos musicales gastados y horrorosos. Que entonces era como Sabina y odio a Sabina. Innegociable, mi odio a Sabina.

También me he propuesto mirar en el supermercado si tienen Fernet Branca, probarlo con Coca Cola y ver qué cerca de Córdoba me hace sentir ese sabor. Y si no lo soporto, por su gusto amargo, guardar la botella en una parte visible del mueble-bar y mostrarme evocador al contemplar como acumula polvo.

Pero ya no sé si haré más cosas. Saber que más gente puede leerte te sitúa entre la espada y la pared. Más ganas de escribir pero más temor de hacerlo peor. Fascinación por quien te lee, miedo a que te abandonen. Un miedo escénico, otra definición argentina.

Por otra parte los medios andan revolucionados, porque Megaupload.com ha sido clausurado por los federales, y todo el mundo aquí (casi, casi digo acá) considera que éste es un hecho sobre el que hay mucho que escribir y que opinar. Veo la foto del capo de la web, en su avión particular (imagino a la vez a Hernán buscando vuelos baratos para acudir a algún evento de Orsai en Buenos Aires), me pregunto si eso es exactamente lo que queremos que sea el mundo si aplicamos a rajatabla lo de no pagar jamás por la cultura, pero a la vez dejar que quienes aplican eso se enriquezcan. Difícil coger una posición, pero hay que ver la foto. Como las de los niños de Africa y el hambre, mal ejemplo, ya lo sé, pero ves la foto, y lees el auto de la justicia americana y la relación de vehículos del tío, algún Maserati, algún Lamborghini, montones de Mercedes, con matrículas que ponen CEO, EVIL, GOD, MAFIA, STONED, GUILTY, KIMCOM, WOW, plasmas de 108', los 175 millones de USD. 
Y los zapatos bicolor.
Entonces pienso en gente maliciosa que piensa que los que ofrecen su obra gratis es porque quieren cobrártela a la larga. Que son como los camellos que van a los institutos a regalar droga a los adolescentes, y se sientan a esperar que vuelvan a por más. Me da asco la comparación, y el asco me hace decir basta.


APROPIACION INDEBIDA

Estoy de acuerdo en que identificar Catalunya y el Barça es una exageración en toda regla. Lo corrobora mucha gente a la que el fútbol le da igual. Gente a la que intento hacer por compensar, y equilibrar la media, pues a mí me gusta mucho el fútbol. Aunque sepa que lo acompaña cierta parafernalia que acaba empachando, no puedo negarlo. Lo echo de menos cuando hay parones, me coge esa sensación, cuando acaba un partido particularmente emocionante, como de cuánto hay que esperar hasta el próximo y qué largo se hace. Me deprime (pero voy camino de olvidar esa sensación), cuando quedamos fuera de una competición y tengo que saber que juegan otros equipos y nosotros ya no. La pequeña parcela en que lo veo desde dentro (el fútbol base) me resulta sumamente fascinante. A pesar de los madrugones y de los pesados que comparan los equipos de fútbol siete con estructuras empresarialess cuando yo los veo más bien como bandas de rock algo cargadas de personal (estilo Arcade Fire, vamos).
Que el Barça no encarna precisamente unos valores que acabamos identificando con toda Catalunya?. Que se lo expliquen a los de la Damm, que empalman uno tras otro anuncios por todo lo alto con el Barça en el centro de todos los focos. Nadie, o nadie demasiado relevante, se alza en armas para ordenar que se boicotee a la marca por su excesiva asimilación del cuatrinomio fútbol/Barça/Catalunya/cerveza. Lo único que puede empañar un poco esto, tal como comenté en un post de John Self, relacionado con Pa negre, es que esa oficialidad, ese pensamiento en masa, a veces es proclive a generar rechazo. Hay quien reacciona cuando se siente abrumado.
Así que, y más tras lo de ayer, Guardiola es esa especie de héroe nacional cuyos actos más banales son tomados como referencias y analizados con perspicacia. Desde las corbatas estrechas hasta los conciertos a los que asiste. Desde sus libros hasta las frases de sus frecuentes ruedas de prensa. Es nuestro Obama, no el de ahora, encanecido y denostado. El Obama de la toma de posesión, antes de caer cautivo de fondos de inversión y la cruel dinámica de los mercados. Obama, no Guardiola.
Como una Elsa Pataky cualquiera, incluso encabeza listas de hombres más deseados. Catalán, alopécico, poco atlético. No volverá a repetirse. Seguro.

Guardiola cumplió ayer 41 años. Abidal marcó ante el Madrid.

Jamás concede entrevistas. Los de www.365d365e.com tuvieron que inventarse una el día de los Inocentes. Bién hecho, pero no sois los primeros. Otros inventan entrevistas, chavales.
Le perjudicó, en sus últimas épocas como jugador, revelar su sensibilidad, su condición de lector, su inquietud por la cultura. Entiendo a Martí-Pol. No entiendo lo de Los puentes de Madison. A mí me gustaría hacerle una entrevista. Lo digo desde aquí, por si me lee. A mí y a cualquiera, no te jode. No hablaríamos de fútbol, por eso, ni de futbolistas como Bojan, Eto'o o Ibrahimovic. Ni de Pepe ni del PP. La haríamos sentados en dos bancos en una de esas plazas duras, con la gente tan lejos que ni pudieran reconocerle. En un día nublado. Le preguntaría acerca de libros y discos y películas que le han impresionado, y los motivos. De cómo emplea su tiempo libre. De su familia. Dije en el pobre texto con que introduje, hace mucho ya, este blog que manifestar nuestros gustos nos ayudaría a conocernos. Seguro que los gustos de Guardiola acabarían diciendo más sobre su fútbol que cinco preguntas sobre el 3-4-3 y el doble pivote, o el rombo. 
Pensándolo mejor, hace bien en no conceder entrevistas. Tanta gente (mucha en puestos donde mandan más de lo que se merecen) está ávida de interpretar cualquiera de sus palabras, cualquiera de sus silencios, en la clave que les sea más favorable a sus intereses, por perversos que estos sean. De apropiarse indebidamente de cualquier miga que deje sobre la mesa.
En el fondo, se ahorra disgustos.





dijous, 19 de gener de 2012

UNA BREVE CLASE DE INGLES

El inglés que he aprendido y practicado a lo largo de mi vida se basa en canciones de mis grupos favoritos  y en conversaciones y correspondencia sobre aburridos temas empresariales. De manera que mi primer contacto con la palabra leech lo tuve cuando hace unos años instalé el emule y vi comentarios sobre usuarios a los que se acusaba de eso, de leech. Confirmé más adelante que era la traducción de sanguijuela, parásito que extrae la sangre del animal al que se agarra. En la jerga del emule venía a referirse a esos usuarios gorrones que se bajan y se bajan cosas y nunca las dejan quietas en su disco compartiéndolas con otros. Obtienen y obtienen pero nunca dan y dan. 
Hoy hasta cierto punto me he sentido un leech. No en el emule, no ahí. Pero colgué un link con mi ya penúltimo post (cuando clique justo abajo en publicar), como comentario en el blog de Casciari. Tuve la fortuna de ser casi el último en hacer un comentario ahí, con lo cual, a diferencia de esos pesados que andan siempre esperando para poner el pri (referencia argentina equivalente al infantil prime! en España), logré ser el último, o casi, lo cual me ha permitido ser, o casi, el primero. Pues la gente va a la cola a ver los últimos comentarios y ahí está mi link, agazapado humildemente esperando un click. Ha sido un acto vil, pero resulta que desde ese momento he obtenido como unas 60 visitas desde Argentina, direccionadas a través de la web de Orsai, y esa entrada ya es una de las tres más leídas de toda la (injustamente) larga, anodina y desconocida historia de mi blog. Quién puede resistirse a repetir con lo excitante que ha resultado.
No sé si Hernán encontrará bién este proceder mío. Sé que él nada en una abundancia (de comentarios y visitas) que envidio todo lo sanamente (que es muy poco, demasiado poco sano, es casi un resfriado de esos de primavera) que se puede envidiar a nadie. Porque todos sabemos lo limitado del tiempo de las personas y que mientras lo leen a él no me leen a mí y viceversa. Existe la fidelidad pero existen los gang-bangs. Existe el filesharing pero existe el fistfucking.
Lejos de eso, Hernán se ha tomado la molestia de hacer un comentario sobre mi post, hacerlo en catalán, y publicarlo también en la web de Orsai. Lo que interpreto como una aceptación implícita de que ese juego al que jugamos pueda incluir eso, igual que hay vecinos que te llaman y te piden la clave de la wi-fi por unos días, hasta que le instalen la suya. Mañana al mediodía comprobaré los ingentes beneficios que ese link me ha reportado, en forma básicamente de engrandecimiento de mi ego, puede que de algún comentario repleto de insultos, o una sutil recriminación, o, peor todavía (o mejor, pues eso aportaría relevancia), una acción legal en toda regla que me permita llamar a la prensa y explicarles a todos que eso de la cultura gratuita es un mito, porque aquí este pobre padre de familia deberá afrontar los elevados costes de un proceso judicial por ser, eso, una sanguijuela. Que, por cierto, se usa con fines curativos en algunos casos, para depurar la sangre de personas afectadas por enfermedades. Así que no todo es negativo en este animalito. Pero sí aquí, en lo que es la guerra de culturas. La oficial y subvencionada (cada vez menos) contra la anónima y depauperada (cada vez más). Las sanguijuelas chupan la sangre a los creadores, y, como a cambio de esa sangre no les ingresan el dinero en sus cuentas bancarias, hay que exterminarlas.


dimecres, 18 de gener de 2012

SIETE VECES MAS ANCHOS

Mientras espero que el número 5 de Orsai llegue a mis manos, no sin cierta intranquilidad pues siempre es arriesgado apostar por una revista de la que simplemente supones los contenidos, averiguo sobre Hernán Casciari, blogger y periodista reciclado a gurú de una comunicación alternativa (gurú escrito con tipo de letra 3 o menos, sin mayúsculas, sin collares con máscaras colgando, sin túnicas con cuello mao, sin niños de la mano -salvo su hija-, sin seguidoras con largas melenas lacias que parece que toquen arpas, sin asesores financieros calculadoras en mano, sin asesores de imagen escondiendo camisas de cuadros, sin políticos siguiéndole de incógnito a ver si pueden apropiarse una o dos frases). Consigo copias de las revistas anteriores, también de su libro España, perdiste, informal, por lo menos en su planteamiento, libro sobre la influencia de la comunidad argentina en el estado español. Con una portada imitando la omnipresente botella de la cerveza Quilmes (una especie de equivalente argentino a la Estrella Dorada, que probé hace años y me resultó un pelo vasta). Orsai, revista literaria sin publicidad, que puede conseguirse gratuitamente en pdf, o suscribiéndose, en papel, es el artefacto con el que este hombre se está presentando. Un proyecto que incluye bares, pizzerias, actos culturales, publicar también libros, y lo que se les vaya ocurriendo (y puedan pagar) con la premisa de eliminar en la medida de lo posible, la presencia de caros intermediarios entre los autores de los productos culturales(uso la palabra aunque no me gusta para el caso) y sus usuarios finales (uso también la palabra aunque tampoco me gusta para el caso). A la vez, y quizás de una manera no tan voluntaria, colateralmente, generar una especie de comunidad.
Casciari renunció a bien pagadas colaboraciones en prensa española y argentina para centrarse en el proyecto. 
Casciari, que continúa, que yo sepa, viviendo en Sant Celoni, ha engordado en los últimos años. Los asados argentinos, supongo, aunque debería recomendarme sitios donde comprar la carne, y las salsas que le echan. También sale en las fotos más recientes con unas marcadas ojeras. Que atribuyo a la difícil compatibilización de estar en Sant Celoni y tener la redacción en Buenos Aires (primera influencia argentinizante, podría llamarle BA o Baires), combinada con su sumamente amable costumbre de responder de su puño y letra tanto los comentarios más estrafalarios de los seguidores de su blog (p.e., yo mismo, que ando en una cruzada personal para que acabe fotografiándose besando una estelada o una bandera del Barça, él elegirá), como los puramente prácticos pues la revista se acerca a su salida a la calle y el sistema de distribución trae locos a unos cuantos (que desinteresadamente comparten la locura con Hernán). 
Casciari puede que en cinco años esté más, o le llamen más, gordo (segundo giro argentinizante, hay cierta tendencia a transponer sílabas para dirigirse a la gente, así que hay quien le llama Dogor), puede que en vez de cigarrillos fume ostentosos puros, y puede que deje de recibir a los amigos en sobremesas inacabables en el patio de su casa, para disponer de despacho de 80 metros cuadrados en planta veinte para arriba en algún rascacielos de alguna capital, y cargada agenda gestionada por eficiente secretaria (cuya elección supervisará su mujer). 
También puede que se vuelva a Argentina y añore el Montseny (que él considera Pirineo, no lo es, Hernán, no), el frío en diciembre y el fútbol del Barça a menos de lo que tarda en acabarse dos cervezas. Que parece que es poco rato.
Si vuelve a Argentina debo recordarle que allí la densidad de población es siete veces menor que la de España por lo que si se encuentra más ancho (y la carne le sale más barata), a ver hasta cuantos kilos llegará. O llegarás, Hernán, por si te convenzo para que me leas.
Pero me gustaría que se quedase en Sant Celoni, siga oyendo a su hija y su mujer hablar nuestro inviable (no lo dice él) idioma catalán, y que pueda ir a ver a su nuevo colaborador, Andreu Buenafuente, y no delegue lo de contestar los e-mails. No sé si es negocio o no, pero uno se siente muy bien cuando hay comunicación directa con el jefe de todo ésto. 
En fín, si otros lo hacen con un criminal como Fraga no sé por qué no podía hacerlo con Casciari, que encima sigue vivo, y que dure.

HOMELAND

¿Qué tiene que suceder para que, por un día, rompa mi sacrosanta costumbre de titular los posts de manera voluntariamente desconcertante, buscando que el título ni aventure el contenido de lo que voy a escribir?. Si hasta he puesto el signo de interrogación al principio de la frase, malgastando meses de no hacerlo (lo confieso, eso hacía que sintiese que los posts eran algo más catalanes).
Lo que tiene que pasar es que una serie te subyugue hasta el punto de superar todos los registros: 12 capítulos, más o menos equivalentes a otras tantas horas, pulverizados en apenas dos días y medio. Toda la primera temporada, única hasta el momento, desde el domingo (en que el DVD de Boardwalk Empire falló, sin ninguna duda empujado por la más parecido a la divina providencia) hasta justo ahora en que, extenuado y fascinado, conservo el regusto de los últimos minutos, me temo que para un largo período de tiempo, justo el que la cadena Showtime emita la segunda temporada y alguna de esas almas caritativas se decida a subtitular para mitigar mis lagunas con el inglés de los USA. Decir que la primera temporada de Homeland alcanza cotas dignas de las mejores temporadas de grandísimas series. Que habla de Irak y de Al-Qaeda, pero también del 11-S y su repercusión en la sociedad americana, en la corporeidad de un enemigo que les es necesario. Que lo que los eruditos vienen a llamar pulso narrativo te atrapa y te paraliza de una manera despiadada, que cada avance en la trama confluye hacia un clímax (segunda vez que hoy escribo clímax), pero que ese clímax, de repente, se paraliza y se posterga, en un ejercicio tántrico de placer constante. Supongo que, conscientes del elevado nivel de lo que tenían entre manos, los guionistas prepararon una segunda temporada aún más tensa, aún más opresiva, aunque les pediría no muchas más, no les pase como a Lost o a Prison break, donde todo se estropeó por alargarlo. Les suplicaría que lo hiciesen ya, que no me dejen con este síndrome de Estocolmo (particularmente acertado el símil) por mucho tiempo más. Que tengo ganas de volver a oír la trompeta de la banda sonora, y hoy por hoy, sé que voy a tardar, y ya cuento los días.


dimarts, 17 de gener de 2012

LA EMPERATRIZ

Ya hablé en un lejano post sobre Bob Marley sobre la cuestión de la mitificación en exceso. Que hasta a tótems absolutos pueden perdonárseles grandes errores, como la fe equivocada que Marley profesaba por Haile Selassie, errático emperador de una Etiopía que gobernaba a su absoluto capricho. En un día en que  me quedo estupefacto con el ejercicio de hipocresía de la gran mayoría de los políticos ante la muerte de Fraga. Con una moderación y una grisura, teñida de falta de valentía y de determinación para llamar a las cosas por su nombre, tal que me provoca arcadas. 
Artur Mas : "uno de los políticos activos más destacados". 
Montilla subraya su papel en "la articulación de los sectores conservadores democráticos" de España. 
Por contra, Lara de IU "Fraga se va sin que su partido haya condenado el franquismo". 
Cierto es que habrá quien defienda que este es un momento en que la gente debe indagar en sus semejanzas más que en sus diferencias. Lo que yo digo es que esa tibieza beneficia, sobre todo, a los de siempre.
Puede que Air hayan cometido un error al asociar su música con la imagen y el aparato publicitario de una firma como Cartier. La industria del lujo no parece muy afectada por el panorama actual. Los ricos de verdad no han dejado de serlo apenas, y se siguen gastando partes de sus fortunas en bagatelas como las que produce Cartier, o Hermès, o Dior. No sé que hacen un par de parisinos con pinta de ir en bicicleta, vestirse con lo que encuentran aunque sea del día anterior, y afeitarse muy esporádicamente, liados con ese aparatoso mundo. Está claro que cierta música de Air es lujosa y evocadora. Alguna es perversa, por cierto, alguna habla de alfombras manchadas tras felaciones. Air andan cerquita de editar un disco inspirado por El viaje a la Luna, la famosa y añeja película de Mélies, con el cohete incrustado en la cara del satélite. No recuerdo grandes experiencias relacionadas con la revisitación musical de grandes mitos del cine mudo. Pet Shop Boys y El acorazado Pothemkin: ampuloso y sobreorquestado. Jeff Mills y Metrópolis: maquinal y acelerado. Está claro que Air hace años que trazan, sin excesivo ruido, una clara curva de decadencia, de grupo que se funde lentamente en el entorno, con una base de seguidores que se empequeñece a la vez que se atrinchera en sus magníficos primeros cuatro discos. Con independencia de lo que puedan hacer más adelante, hay que agradecerles su buen gusto a la hora de elegir influencias y referencias. Beach Boys, Bacharach, Kraftwerk, Gainsbourg, y esa mujer que embellece este post: Françoise Hardy, lánguida cantante, seguramente cautiva de su espléndida imagen, que, cuarenta años más tarde aún es imitada en masa por todas las revistas de moda mensuales de grueso tomo, de nombres afrancesados, que aparecen sobre los días 20 de cada mes, repletas de arriba abajo de cosas inalcanzables,o casi. Que buscan como locas imágenes con esa capacidad de seducción y frescura. Una frescura tan exultante que todavía hipnotiza, como una primavera que se queda estancada en esos días de abril, cálidos al mediodía, frescos cuando anochece, sobre las ocho.

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