dilluns, 25 de juny de 2012

LA EDAD DE ORO DEL RECICLAJE

Antes de empezar a escribir, me pregunto: "¿y si lo escribo con tinta verde?.

Porque, amigos lectores (ja! las ganas que tenía de decir un día "amigos lectores"!), nuestro planeta enterito se va al carajo. Consumimos recursos naturales, lo ponemos todo perdido, cada vez somos más. Luego encima nos da pereza separar la basura y tirarla donde nos aconsejan. No dejamos de comprar cosas en envases enormes que ocupan sitio y emplean tintas que emponzoñan riachuelos. Aunque puede que acabemos encontrándole buen gusto a la trucha mutante y la incorporemos al menú de algún restaurante chic.
Yo voy a aportar mi grano de arena.
Arena procedente del desierto que se crea hace unos años, cerca de mi casa, allá donde había, no hace mucho, frondosos bosques de coníferas, de abetos, de cuyas ramas una ardilla saltaba cada día para saludarme la mañana.
Voy a reciclar ideologías. Es una verdadera pena que magnos pensadores urdieran doctrinas a lo largo de años y años de grave meditación, para que ahora todas ellas acaben sepultada por el ultraliberalismo capitalista teñido de democracia de pandereta.

No se puede desperdiciar tanto ceño fruncido.

Del islamismo reciclaré la idea de impedir que las operaciones de préstamo entrañen el pago de interés o rédito alguno. Porque ese sencillo mecanismo es el que moviliza al capitalismo, y el que hace que la descompensación de la balanza se agudice. El que hace que el abismo entre disposición y necesidad de fondos sea más pronunciado. Ricos más ricos y pobres más pobres.

Del comunismo: el castigo ejemplar al mandatario corrupto. Algo que no debería haber desaparecido jamás. Quien engaña y defrauda la confianza de todos, que lo pague bien caro. ¿Cómo de caro?. ¿Qué nos dices Francesc, que estás defendiendo solapadamente penas de muerte o cadenas perpetuas?. Igual hay que hablar.

Los límites a la propiedad privada. Cuando muchos están desperdiciando o mal usando recursos que permitirían a otros tener una existencia digna. ¿No hay que plantearse eso?.
La educación pública y gratuita universal hasta los grados superiores.

La regulación:
Directivos altamente retribuidos que, superada edad de jubilación, se sientan en varios consejos de administración.
Pluriempleo. No hablo del que tiene que trabajar en dos mini-jobs para ganarse la vida. Digo directores de oficinas de bancos que se ganan sobresueldos. 
Cargos públicos.

De la revolución francesa: acabar para siempre con los dolores de cabeza de monarcas y aristócratas. Acaba con ina, y no es aspirina.

De la socialdemocracia: las políticas sociales.

Lo único que salvaría del capitalismo sería el espíritu de superación y mejora. Pero creo que eso es intrínseco a otros muchos idearios y sistemas. El error en el capitalismo es que su finalidad no es la mejora de la sociedad sino la obtención de rendimiento económico del producto que gana la competición. A costa de lo que sea, que casi siempre es la destrucción de los sucesivos competidores. El que nos hayan vendido que eso ha acarreado un progreso intrínseco es perverso. Las sociedades ya avanzaban antes. El capitalismo sólo ha hecho que ese avance se haga a costa de otros que no avanzan sino que, incluso, retroceden, o, en ningún caso, avanzan al ritmo de la cabeza.


10 comentaris:

  1. Soy de las que retroceden y siento que lo hago a velocidad de vértigo, los que avanzan no los tengo cerca...

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    1. Bienvenida de vuelta, Lydia. Los únicos que avanzan ya sabemos quienes son. O los únicos que suben, a costa de auparse en la espalda de los que no subirán nunca jamás.

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  2. Del capitalismo creo que solo podrías rescatar la posibilidad de soltar tus ganas de decir "amigos lectores", de expresarte "libremente"...y no se realmente hasta que punto ello no es en perjuicio de que otros no puedan hacerlo. Está en la base del sistema, uno gana-otros pierden. Soy muy crítico del capitalismo, pero me sorprendo una tarde en el cine mirando un film del Che, tomando una Coca-Cola y masticando pop korn, me explico?

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    1. Supongo que muchas cosas no las tendríamos si no fuera por el sistema capitalista. Pero es un sistema al que hay que enseñarle a decir "basta". Lo que está claro es que la versión neoliberal del capitalismo ha hundido el planeta.

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  3. Tuve alguna vez un compañero de militancia con gran sentido del humor, que afirmaba: "Compañeros, no hay que ser sectarios: lo que es una mierda es el imperialismo; la Coca-Cola es rica". (A mí no me gusta, pero es verdad que no hay que mezclar los tantos, me parece).
    Así que, Villacresporker, no te hagas demasiada mala sangre: cuando "la tortilla se vuelva" mantendremos la fábrica de gaseosas (pero administrada por sus trabajadores, ja, ja). Y bienvenido a este club de orates!

    Y ya más en serio: Francesc, si te referís a los adelantos tecnológicos, yo firmaría su desaparición, a cambio de un sistema menos asesino. Sin dudarlo un instante, y aunque ésto que estoy haciendo en este mismo momento (comentar en tu blog) volviera a ser ciencia-ficción.

    (¿Vamos por otra polémica, por otros 56?)

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    1. Por lo que a mí respecta hay que hacer montones de excepciones

      Me gusta la Coca Cola y...

      todos los avances tecnológicos (por supuesto los de la salud, pero tantísimos otros fruto de la investigación de espíritus inquietos, añadiendo por supuesto la guillotina, de gran utilidad ya descrita en el texto).

      Innegociable, Horacio. Van 6, ya sólo faltan 50.

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    2. ¿¿Montones??
      ¡¡A la guillotina (láser) contigo, cerdo imperialista!!

      (Y yo que me preguntaba cómo era que la serpentina aliviara las jaquecas de la burguesía...)

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    3. El maestro canta: "...juegan con cosas que no tienen repuesto." Quién administraría el brazo de la ley? Qué hacemos si el sujeto que la aplica está ya cansado y entra a cortar cabezas solo por irse temprano a casa?...está jodido el tema de pagar tan caro Francesc. Aunque, en algunos lugares la vida no vale realmente nada.(Galeano: "los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata." Perdón por la cita)

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    4. Soy de la cuerda de Houellebecq, Horacio. Muchos de los avances tecnológicos que hacen nuestra vida mejor y más larga y más rica en el sentido puramente sensorial lo son porque alguien los concibió y convenció a alguien con recursos para ponerlos en funcionamiento: ese es el auténtico mérito. Si he de morir por eso, proceda señor verdugo.
      Mi último deseo es una Coca Cola con mucho hielo y sin limón.

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    5. Y precisamente hablando de tecnología y de aplicación ecuánime dijimos por aquí que nos gobernara directamente una enorme máquina. Ni se cansan ni se van a casa.
      No pidas perdón por citar a Galeano, ya. Quién Pereira, se fue, no sabemos dónde. Si fue ofendido o aburrido, no se sabe.

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