dijous, 31 de març de 2011

VICIOS Y PROMOCION



Fueron muy malos los tiempos de enero para este blog. El crudo invierno, supongo. Como hoy empieza a hacer ese placentero calor mediterráneo, ese tipo de clima agradable en el que Barcelona se sume hasta finales de mayo, más o menos, me he decidido a poneros el gráfico de arriba, donde, antes de mediodía, este blog dobla en marzo las visitas que tuvo en enero. Un enorme placer.
Las calles empiezan a oler a ese Sant Jordi tan estereotipado y, ya lo tengo asumido, yo no estaré en ninguna librería firmando hojas impresas a los fans, con algún post favorito. Los escaparates de las librerías también calientan motores, pronto TV y radio anunciarán libros para toda clase de gustos. Mucha gente cumplirá el ritual, y el libro de este año empezará a criar polvo al lado del del año pasado, que tiene una capa, y el del anterior, que tiene dos, y esa progresión aritmética nos marcará su edad y su inicio en la costumbre, justo como los anillos en los troncos de los árboles. Los que dedicamos otros días a comprar libros puede que busquemos la complicidad de alguna calle adyacente al centro, para instalarnos en una terraza, a observar. En una terraza de esas que tanto le gustan a Y, si me leyera sabría que me he acordado. Una terraza de esas que, cerca de una playa te hace desear a gritos que alguien ponga ya de una santa vez el mejor disco para oír al sol de todos los tiempos (a un sol que acaricie como lo hacen sus notas) : GETZ/GILBERTO (con Jobim, con Stan Getz al saxo, con Joao Gilberto, con Astrud Gilberto, a los que habría que unir una divinidad en la mesa de mezclas). Una terraza de esas que ahora aún encienden esas estufas, pero puede que en abril ya no, veremos, hay que ver como evoluciona el tiempo. En París ya se han prohibido las estufas, por su elevado nivel de emisiones. Como somos un país muy  mimético, ver que los franceses lo hacen provocará que pronto se haga aquí. Curioso que en un día donde saco pecho (no pechito argentino, pero pecho) de la exitosa andadura del blog me dé por sacar un tema que es pasto de suicidas del marketing. No me gusta criminalizar a nadie, pero tampoco me gusta que ahora sentarse en una terraza sea prácticamente un sinónimo de ser lentamente ahumado. Alguien debe comprender ya que estas leyes a medias no funcionan. 
Catherine Deneuve y Joaquín Sabina desafian las leyes y fuman ostentosamente en salas de prensa de hoteles (la Deneuve en Madrid, Sabina en Montevideo). Su chulería desprende distintos aromas : la de Deneuve es la de la diva que piensa que su belleza, aunque sea crepuscular, pero no marchita, y el mito que la rodea, la pone por encima de todos. Fuma, pero si le apeteciera, y su glamour se lo permitiera, pincharía sus venas con toda la elegancia que les falta a los pobres desgraciados de The Corner. Puede que su estampa, con su blanca dentadura tirando afanosamente de una tira de caucho, mientras la aguja hipodérmica atravesase su piel, que olería a algún perfume exclusivo, fuese fotografiada y, pasadas unas décadas, fuese portada de algún disco de guitarras y medios tiempos otoñales.
Pero con Sabina no puedo. Sabina carece de todo talento y su cigarro encendido dónde no le está permitido es sólo una manera más de llamar la atención, de pretender que todo el mundo le considere un maldito, un transgresor. No chico, ser maleducado no es ser transgresor. Y su insoportable música, sus trilladas letras llenas de ripios y pseudolírica, letras a las que las descripciones de los catálogos del Lidl no tienen nada que envidiar, su pose con sombrero y chaleco y vaso de whisky y cigarro en mano (y dejar pensar en lo que se dejó en la mesa que está detrás), me enferman y me ponen de los nervios. Detesto tanto a Sabina que me dan ganas de buscar la manera de decirle a Serrat (no un santo de mi gran devoción, pero al menos una persona discreta y coherente) que qué hacía con ese mamarracho (de Ana Belén y Víctor Manuel mencionarlos aquí ya es mucho más de lo que se merecen) sobre un escenario, dejando que ensuciase sus canciones, y ensuciándose él con las suyas.
El bajón : ya dejo de emitir chorros incontrolados de bilis. Mi hija avanza por las cortísimas 150 hojas de Roberto Bolaño regalándome estampas a las que me va a costar mucho no acostumbrarme. Lee pasajes en voz alta y pegará frases que le impacten, que ya lleva unas cuantas, en su perfil de Facebook. Creo que le pediré que escriba algo sobre lo que el libro le ha inspirado, y puede, que lo cuelgue en mi post, mencionando la fuente. Puede que le diga que es para eso, como cuando la mencioné en una carta a RDL, o puede que simplemente ésto quede entre nosotros. Si alguien quiere sugerirme qué hacer, sería un consejo que tendría en cuenta. 

dimecres, 30 de març de 2011

HOMBRES QUE SE PASEAN

No iba a serlo, pero acaba siendo una trilogía aunque sea en sus titulos. Y ese es toda la argamasa que puede cohesionar estas tres entregas, y por primera y última vez los relacionaré seguidos, a ver si por una broma del destino, verlas ahí me envía una racha de inspiración (o a mí, o a alguien)

Brechas que se cierran, cejas que se arquean, hombres que se pasean.

Por esa personal forma de ser mía (que seguro que comparto con mucha gente), empecé a buscar hacia atrás y hacia adelante todas las causas y consecuencias de una maravilla como The Wire. No es tan raro : compras un libro, te gusta, escarbas la obra del autor (lo que hago compulsivamente con Kapuscinski). Lo mismo con la música, siempre te vas hacia atrás en la obra de un artista hasta encontrar ese a veces muy ingenuo y muy precario primer disco, en el que apenas apuntaba indicios de su talento, pero esos indicios aún no eran rayos deslumbrantes sino meros y timidos reflejos. Así que me decidí a bajar The Corner, en versión subtitulada, obra primigenia del tándem productor y, según muchas fuentes, precursora de ciertas de las tramas de The Wire. A pesar de estar bregado en la visión de películas francamente crudas en el tratamiento de las drogas, debo reconocer que The Corner me ha resultado excesivamente impactante, quizás justo lo que sus autores deseaban : mostrar los adictos, su desesperación, su ansiedad, su progresiva decrepitud y dejación. Puede que me impresionara tanto como un documental que hace más de 30 años, y puede que con Franco recién muerto o incluso vivo, ví sobre las drogas. Todo era muy turbio, muy sórdido, muy insano. Retuve esa sensación, y recordé esa frase de Albert Camus que tengo presente, no por haber leído a Camus, que puede que un día lo haga, si no porque figuraba en la contraportada del fascinantemente maldito Scott 4 de Scott Walker:

El trabajo de un hombre no es más que ése tramo lento de volver a descubrir por los desvíos del arte las dos o tres imágenes grandes y simples en cuya presencia su corazón se abrió por primera vez.







dimarts, 29 de març de 2011

CEJAS QUE SE ARQUEAN

Leí una historia sobre las primeras máquinas de fax. No la voy a explicar, pero acababa con conclusiones muy poderosas y de las que empresarialmente se podía aprender mucho. 
También he leído consejos de Mark Cuban, a cuya figura me ha llevado la curiosidad al verlo interpretándose a sí mismo en varios capítulos de la séptima temporada de Entourage (portentosa, dinámica, ágil). Y he visto a una antiquísima compañera de instituto, Lali Sandiumenge, escribiendo un blog online sobre los acontecimientos del mundo árabe. Luego, a un ex-compañero de despacho abriendo cuatro páginas web, sobre todas sus filias (y aún creo que se queda corto pues, afortunadamente, le gustan muchas cosas). Todas estas cosas me han  hecho pensar en esa simbiosis con el blog de 6Q y ese mundo particular (pero que no tiene vocación de particular) que se ha montado. 6Q siempre se queja (hace treinta años no te quejabas tanto, chaval !!) de potenciales ideas que mutuamente nos pisamos, y el pisarse mutuamente me recuerda a los bailes agarrao, y de ahí a Sergio Dalma ( y Sergio Dalma me envía a lavabos públicos donde no dejaré pintadas, de momento).
Yo debería hurgar en mis propios baúles mentales para sacar ideas, pero me imagino que ese libro sea un best-seller de algún conocido autor, y mi única condición excluyente, aparte de las obvias, sería Isabel Allende, y no creo.
Me ocurre con los best-sellers que me recuerdan esa dinámica empresarial de la inversión y me incomodan, dado como soy a artistas potencialmente suicidas que dejan descuidados sus obras por los rincones (y esos rincones no tienen control de difusión ni copyright). Veo que los Pet Shop Boys editan un disco con una obra para ballet, y mi ceja se arquea, se arquea de una manera inhumana, casi como un cable que llega a grinyolar (y no encuentro una palabra en castellano que iguale esa sensación... crujir, crepitar ??), pues de repente ese giro en la carrera pienso que me va a doler hasta físicamente (como Rufus Wainwright escribiendo una ópera), para obtener un cierto respiro al comprobar que esa música aún conserva una pulsación electrónica muy notable, que supera a su previsto clasicismo. Aún es pronto para enviarlos al infierno. Nadie ha ido a la tienda a cambiar su arsenal de sintetizadores y secuenciadores por un stradivarius. Nada está perdido, y esa música, a la que me cuesta asociar señoras con tutú y moños apretadísimos (alguien puede que acabe notando mi escepticismo hacia el ballet clásico), se acaba deslizando sinuosa, con cierta elegancia, sinuosa como esas suaves curvas de la calle Balmes, primera calle de Barcelona de la que hablo aquí con cierta intención, mira por dónde, otros hablan de rincones escondidos y encantados y encantadores, yo me entrego a una larga calle dónde resulta placentero, en las condiciones adecuadas, conducir con cierta alegría (prudente alegría, aclaro), desde esas señoriales fincas del Putxet hasta morir en la acanallada calle Pelai.

dilluns, 28 de març de 2011

BRECHAS QUE SE CIERRAN

Si hay alguien que se plantea cerrar su blog, tras un mes justito, porque piensa que ya ha puesto lo que debía poner (¿pero quienes somos para poner límites y plazos a nuestra propia creatividad ?), y también hay otro alguien que, bajo el pretexto de un insano voyeurismo (igual ahí está la gracia del voyeurismo, en ser insano), se permite llevar como dos o tres entradas en un mes, en este mes que casi sale volando (como el polen), entonces que alguien me diga cual debería ser mi planteamiento. Pues hace casi dos meses que apenas 6Q hace comentarios, hay como exiliados y exiliadas que esperan para volver (esperan a no sé qué, quizás señales de los dioses o alineamientos de cuerpos celestes imaginarios), y cualquiera en su sano juicio dejaría correr ésto y aprendería de la mala experiencia (que es lo segundo más triste del mundo, lo primero es no aprender), y dedicaría a otra cosa ese valioso tiempo (oro, como ciertos laberintos), con alternativas de todo tipo : el descanso, merecido o no, la contemplación ociosa de los vecinos, una revisitación de The Wire, o quizás, por seguir con lo insano,cultivar la pequeña porción de literatura que puede que se esconda tras los graffiti en lavabos de locales públicos.

Yo no.

Y ese "yo no" es conciso, preciso y exacto, como la descripción en Estrella distante, sobre la elocuencia, o mejor, su falta, en la figura de Carlos Wieder : "no hablaba demasiado : yo sí". Una de esas muchas frases de Bolaño que se pegan a las meninges, que crecen y crecen y trepan como sólo una frase de pocas palabras puede crecer, hasta volverse enorme y majestuosa, y mostrarse orgullosa y pavonearse.
Recomendé a 6Q este libro y parece que le gustó, aunque su comentario fuese conciso, debo decirle que esperaba un nivel de entusiasmo al que me temo no haber llegado.
Pero entonces la sabia naturaleza aparece con su efecto compensador. Mi hija, a sus tiernos trece años (tiernos es más una esperanza o un deseo que un adjetivo propiamente), me pide que le recomiende un libro para sus lecturas en clase. Tardo un poco en repasar si es lo más adecuado para su edad. Le explico algo sobre lo que pasó en Chile en 1973 (y me extiendo hablando de los 11 de septiembre del mundo), y parece que la convenzo. Mete el pequeño libro en la mochila.
Vuelve de la escuela y su ánimo sobre el libro me deja, elijo, consternado?? no, mejor alucinado ??. Y se fija en ciertas frases y en ciertos pasajes, ésos que ya deben ser universales (el asesinato de las hermanas Garmendia en la casa a la que huyen), pues ya somos demasiados, y os juro, os juro de rodillas si hace falta, que no le dije nada, no le dije, Mónica, fíjate aquí o allá, no le marqué descuidadamente una página para que su vista cayese sobre ella más veces (como pueden hacer ciertos tahúres con sus barajas). Cosa que me da que pensar, y empiezan mis pensamientos, que seguirán cuando me diga que cree que va a preferir acabar el libro a conectarse en Facebook (recuerdo : trece años), que lo lleva a un restaurante para leer mientras los machotes le damos a la pelota en el campo de al lado, que está sobre su mesa (no solo el libro, hay cincuenta cosas más, pero una es el libro), y que, aunque se olvide de él cuando lo acabe, porque todo puede  ser, sólo eso, justo esos dos días, ya me han dado fuerzas, pase lo que pase, para unos meses más.

divendres, 25 de març de 2011

RENDIDO A SUS PIES

Hará el domingo nueve meses (obviemos comentarios resultones) que este blog intenta abrir brechas, a veces en rocas, a veces en medio de bancos de nubes, a veces llamando a puertas que están ya abiertas.
Hoy me doy cuenta de que no he insistido lo suficiente con Goldfrapp. Ahí dejé, en entradas que ya amarillearían si las pantallas lo hiciesen, una ferviente recomendación de Felt mountain, guante que sé que hay quien recogió. Otras se quejaron del regusto melancólico del disco, la melancolía es un ingrediente que hay que dosificar, lo acepto. Pasó que Goldfrapp podrían haber vuelto a esa fórmula en su segundo disco, dado el insuperable (pido a todo el mundo que piense detenidamente qué quiere decir la palabra insuperable) resultado que les dió. Pero por eso Goldfrapp (que aunque toma su nombre del apellido de la cantante, tiene un cerebro escondido, rehuyendo focos y fogonazos de flashes) son un grupo diferente. Para el segundo disco, Black Cherry, decidieron dar, casi completamente, la espalda a ese sentimiento introspectivo. Seguramente recuperaron ciertos discos de funky que habían quedado en un rincón. También diría que compraron algún sintetizador de bajos particularmente potente. Alison Goldfrapp decidió enseñar sus piernas y tomar el escenario.
Me gustan los conciertos y la música, aunque sea caro y sea difícil adaptarse a esa logística ( la de las colas y los apretones y la incontinencia de ciertas histerias). Pero es como el Barça en el Camp Nou. La experiencia física. Así que siempre había recelado, tanto de discos en vivo, como de grabaciones de conciertos en DVD. Le falta algo para el clímax. Pero incluso en eso Goldfrapp quiso contradecirme. Lo que aquí tenéis(aparte de una vuelta a la vieja costumbre de los links) son dos demostraciones casi al azar de por qué Wonderful electric, grabación en vivo de los conciertos de presentación de Black Cherry, es una de las más impresionantes muestras (banda, vocal, producción, escenografía, entorno) de perfección, que me obligan a arrepentirme eternamente de no haber estado allí. Soberbia, y a recomendar sin reservas. Encontradlo y degustadlo. Todos los conciertos deberían ser así.






dijous, 24 de març de 2011

SORPRESAS DE COLORES

Atravieso la ciudad en uno y en otro sentido. La radio me acompaña, aunque echo en falta algo de música. Pero no está mal. Oyes opiniones, no puedes enzarzarte a discutir (podrías pero es muy complicado). China es la mayor nación del mundo y no es una democracia. Ya damos por sentado que sólo saben trabajar, y obedecer, por necesidad o por miedo a ese enorme yugo en que la pena de muerte se aplica miles de veces al año sin que nos enteremos (en caso de que quisiéramos enterarnos). La fábrica del mundo y toda esa retahíla de tópicos, todos ya muy oídos. Progresión del PIB en dos dígitos. Y, ojito, régimen comunista, a su manera, pero comunista. Y en nuestro amado y sobreconsumido Occidente, los partidos comunistas son contemplados como entrañables abueletes arrinconados contando batallitas. No sé si en China habrá Botines, Ortegas, o Koplowitz. Supongo que sí, pues hay de todo, y eso ahí es más verdad que en ningún otro lado. Pero me hace reflexionar. Y si todo no era tan utópico ??.

dimecres, 23 de març de 2011

ESPUMA DE GASEOSA

Hablarán los libros de ESO que lean nuestros nietos del fenómeno de la blogosfera ??.Habrá autores destacados, micronovelistas, micropoetas, microdramaturgos que habrán ofrecido, gratis, su obra al mundo, y que habrán conseguido trascender para merecerse una línea, una sólo, al lado de Larra y Góngora y D'Ors y Sanchez-Ferlosio.
Mi estricta disciplina para dejar todos los días algo aquí me tiene hipotecado. Los primeros días de marzo experimenté un sufrimiento casi físico, pues sentía que traicionaba, sin saber muy bien a quién (mi principal víctima debía ser yo mismo). Luego caigo en la cuenta que es difícil mantener un nivel constantemente, cada día. Entonces pienso en aquello que se dice de la inspiración y que te pille trabajando. Me debato entre esas dos ideas constantemente. Escribir, a veces, al ralentí, o dejar celosamente guardadas unas cuantas ideas para sacarles brillo en las ocasiones.
Leí un comentario en LV en que un periodista se quejaba de la posibilidad de que Cacaolat (marca a la que la cursiva le queda como un guante) pueda desaparecer como marca, como consecuencia del affaire de Nueva Rumasa. Como catalán, es una imagen asociada fuertemente a mi niñez. Tanto, que me da mucha rabia (mucho coraje es una expresión que no me gusta nada) que empresarios poco escrupulosos (ergo, sin escrúpulos) puedan jugar con esos iconos. A medida que se va indagando sobre el tema de Nueva Rumasa hay dos efectos opuestos : paulatinamente deja de mencionarse de forma diaria, pero cuando sale algo a relucir, lo hace con mayor repercusión. Según leo el grupo de empresas se gestionaba con un sistema de caja única: yo conozco bién eso de la caja única. Se basa en la convicción de que todas las empresas sean hijos, más tontos o más listos, de una única madre financiera. Esta le quita a los listos, que lo hacen bién y disponen de pasta, para dárselo a los no tan listos, que lo reciben como maná celestial. Está claro que a los ruizmas les gustaba eso de tener muchos hijos. Resulta que Cacaolat, empresa boyante, prestaba dinero a otras empresas no tan boyantes, como por ejemplo, Bodegas Garvey. Pero quién puede tomar todavía ponche Garvey en el 2011 ??. Así que los voluntariosos gestores de Cacaolat ven que el resultado económico de su esfuerzo se hunde en la nada, prestado o casi regalado a peores gestores, los de Garvey, que ven que por mal que lo hagan y por poco que se vendan sus productos siempre disponen de la caja única que les salva. Para qué hacerlo bien ??. Bueno, esto es un aburrimiento, pero, permitid que insista, conociendo bien lo que es llevar un negocio con esa filosofía, me era difícil estarme calladito.
Me doy cuenta de que he cortado esa sana costumbre de enganchar el link con youtube para amenizar un poquito tanta letra. Francesc, es que no pones ni fotos: hasta los libros de texto del colegio tienen fotos, y esquemas, y cuadros sinópticos y notas al margen y al pie. Tanta letra agobia. Lo sé, y debo hacer algo al respecto. Visito otros blogs, algunos caseros y modestos, y austeros como éste, otros llenos de links y montones de imágenes donde el puntero del ratón se convierte en una mano, y ese camino abre puertas que retan la imaginación. 


dimarts, 22 de març de 2011

SOL SOLET

Hace muchos años encontré por la calle a Constantino Romero. Bueno, quizás no tantos, menos de diez en cualquier caso y por supuesto en un momento donde él era absolutamente famoso. Iba paseando tranquilamente por la calle Consell de Cent, salía de una tienda de discos (una de las pocas que sobrevive aún), y me dio por saludarlo. Le pregunté si el era el mismo Constantino Romero que, hacia 1981 había escrito un corto artículo sobre Roxy Music en la revista Vibraciones. Me dijo que sí, y de ahí no pasó la conversación. Recuerdo del artículo que era muy corto, que hablaba de Flesh+Blood, disco recién sacado por entonces, y figuraba una foto de Bryan Ferry, elegante con tejanos y camisa blanca, su eterno flequillo y los brazos cruzados. Muy alejado de la pose glam de lentejuelas y maquillaje propia de los primeros discos de Roxy Music.
Repasando esas escenas de Velvet Goldmine, película extrañamente influyente en mi en estos últimos días, echaba de menos una mención visual más directa a Roxy Music. Sí la hay en lo musical (muchos de sus temas son versioneados en la película, de hecho más que de David Bowie), y no sé si el hecho de que el protagonista se llame Brian (con "i" latina) es un pequeño guiño. Me viene a la memoria un día en que, enfadado con mis padres (ni recuerdo el motivo pero debía ser el eterno motivo que enfada a los adolescentes de 16 ó 17 años), cogí una revista y me fui a leerla a un banco en la Plaça Gaudi. Recuerdo que esa revista llevaba una crítica doble: en la misma reseña se hablaba de Avalon de Roxy Music, y de Rio de Duran Duran, alegando que se trataba de dos proyecciones de la elegancia y el glamour partiendo de diferentes épocas. Compré los dos discos, claro. 
Todo ha cambiado desde entonces (o como diría Jarvis Cocker, las cosas eran muy diferentes entonces). Roxy, los Duran Duran, yo, y la Plaça Gaudi (seguramente la que menos). Hoy Bryan Ferry publica aún discos con chicas bimbo (la última, Kate Moss) en la portada. Reconstruiría Roxy Music (sin Eno, que éste se llamaba Brian con "i" latina) si alguien pusiese suficiente pasta. Los Duran Duran han editado (hoy, aunque gracias a la mula yo lo tenga hace más de dos meses) su nuevo disco. Y esta vez soy yo el que escribo, porque a veces escribo más que leo. Y la Plaça Gaudi se llena de autobuses de turistas y autobuses de jubilados, y gente de cuyos cuellos cuelgan máquinas imposibles, máquinas que con sus potentes objetivos parecen contrapesos para evitar que se precipiten hacia atrás cuando levantan la vista intentando llegar hacia arriba con la vista, hasta el mismo cielo. Y si hago rápidas cuentas son 30 años, y todavía podría reconocer esa luz del mes de julio de ese día. Luego he comprado muchos discos en muchos sitios diferentes, pero no todos se clavaron en mi memoria. 

dilluns, 21 de març de 2011

SONRIA POR FAVOR

Llevo dos días  (y de publicar una entrada que está aún en progreso, hubieran sido tres) dedicando posts a personajes que seguramente no lo merecen. Como consecuencia, con la que especulo (si fuese otro el motivo, sería estupendo saberlo)  uno de mis 4 seguidores, de los que tanto me enorgullecí, se ha dado de baja. Y me he auto-recriminado que si este blog alcanzó su modesta cúspide a base de enaltecer discos o libros o series, y hacerlo con una cierta intención pseudo-literaria (ergo, tratando dignamente el idioma y poniendo cierto empeño en la búsqueda de frases brillantes), Pedro Varela y Risto Mejide no son personajes dignos de enaltecer, y seguramente muy poca gente les considere dignos de pertenecer a ningún imaginario.
Entonces me planteo qué hacer a partir de ahora, pues la idea de tener un público ajeno, me resulta excitante. No me detendré hasta averiguar qué pasó y enmendarlo. Veamos, en todo caso, si al menos no lo empeoro.
Como un elemento común de estas últimas dos entradas ha sido no mencionar mi actual lectura, empiezo hablando de El imperio, al cual le he dedicado el suficiente tiempo para ver su primer guiño : lo primero que Kapuscinski detecta en lo soviético es la falta de sonrisas, peor aún, la consideración de la sonrisa como un práctico acto de provocación.
Japón, que parece empezar a vislumbrar cierta esperanza, monopoliza en los medios toda clase de noticias. ya casi nadie habla de la escala Richter, ni de la lengua de agua parduzca que avanzaba cortando carreteras. Ahora volvemos al secular debate sobre la energía nuclear, en el que debo advertir que carezco de conocimientos para posicionarme. Concretaré que, por tanto, mi posicionamiento siempre dependerá de la última lectura que haga sobre el tema y como ésta haya calado en mí. Toda ciudad tiene sus trastiendas y sus cubos de la basura, donde acaban los desperdicios de cosas que han servido para fines mejores. El escritor tiene su papelera llena de garabatos, y sus mejores obras no sirven sin borradores desechados.
Sí me entero que Níger es el mayor productor mundial de uranio. Y Níger no me suena a una democracia parlamentaria donde un amable presidente se pasea en olor de multitudes, a pesar de ese valioso recurso. La dinámica del capitalismo entra en Níger, coge lo que le conviene, deja la basura donde sea, y ya se largará cuando el chollo se acabe. Total, que iban a hacer los negritos con el uranio ??. Llamarle en algún idioma autóctono la piedra que quema o la piedra que mata o alguna tontería por el estilo ?? Quizás un chamán con pinta de enajenado pasearía esa piedra por uno de sus poblados blandiéndola en señal de poder investido por alguna absurda divinidad. Nosotros los blancos sí sabremos que hacer con ella. 
Sin fórmula de continuidad el sábado compro en FNAC (aún espero la llamada de Bertrand confirmando que han encontrado el libro) Homicidio de David Simon. Me molesta un poco una portada un tanto sensacionalista, un lomo aún más sensacionalista, y su presencia errónea en la sección de literatura policíaca, cuando le sobra el adjetivo. Segunda consecuencia de la obsesión por The Wire, que no remite para nada, y menos si llevo ya comprados dos libros sobre la serie, aspecto que no es mi costumbre, para nada. Nueva mención a la serie en LV: una de sus protagonistas, la actriz que interpreta a Snoop en la soberbia cuarta temporada, detenida por asuntos de drogas. Boyz'n'the hood. 

diumenge, 20 de març de 2011

APROVECHAR LA HIEL

Aunque desde aquí, y sé que puedo causar disgustos moderados, siempre he luchado enconizadamente para verter toneladas de porquería sobre todo lo relacionado con OT, por una vez voy a retractarme, no parcial sino puntualmente.
El otro día lo ví en la entrevista de La contra en LV (otra referencia medianamente visible aquí), y me gustó, tanto lo que decía, como su manera de decirlo : Risto Mejide me cae bién a pesar de haber estado vinculado a la peor basura que puede haber emitido la TV. No sé si su idea era la de ser un troyano, y pertenece a alguna organización secreta que preserva el buen gusto y cierto subgénero de decencia, pero entre lo que podría recriminarle por haber prolongado, con sus vitriólicos comentarios, un par de temporadas de ese insoportable suplicio, y el agradecimiento (espero que eterno) por haber provocado con su posterior ausencia que el programilla de marras (muy suave y benevolente lo de programilla de marras, pero intento evitar la terminología soez) se vaya definitivamente a las cloacas de las que nunca debió salir. Y que conste, para quien quiera afilar el hacha y blandirla contra mí : no he visto un solo programa entero de esa birria : puede que ni diez minutos aparte de los extractos que Youtube me regaló con la quintaesencia del hombre éste machacando de manera despiadada, desproporcionada, desconsiderada, cruel, vejatoria, a esos tristes émulos de cantantes de tercera categoría.
Ahora Risto Mejide se ha dejado una barba que, junto a sus gafas setenteras con cristal degradé y forma de pera, le hacen parecerse más a Jarvis Cocker, que para mí es una obvia ventaja. Está metido en algún tema de markéting relacionado con los medios. Debe ser jodido tenerlo como jefe si su lengua sigue en buena forma. Puede joderte la semana a los cinco minutos de entrar el lunes. Seguramente hace unos meses hubiese mostrado un mayor entusiasmo, ahora quizás no es cuando estoy tan airado como para establecer una competición con él. Leo su entrevista y hay resquemor, supongo que frente al hecho de que seguramente una prolongación de su estancia en OT le hubiese acercado a ese común sueño, que es poder retirarte cuando todos los órganos de tu cuerpo responden con facilidad a los estímulos (digo ésto tras realizar cinco o seis controles horrorosos en mi sesión matinal de fútbol), y puede que algo de lo que haga en el futuro provoque una reconsideración de esta admiración. Puede que en ese caso recordase que es culé y esto sea otro exhimente, tan arbitrario como otro. De momento, le he conmutado la pena de muerte.


divendres, 18 de març de 2011

THE HORROR, THE HORROR, THE SONICS, THE SONICS

Curioso como, a pesar de la enorme dificultad que para los criados en lenguas romances representa la comprensión del idioma alemán, las dos palabras usadas por el simpático y engrescador eurocomisario Oettinger nos son perfectamente comprensibles : apocalipsis y catástrofe.
Curioso igualmente como, enfrascado como estoy en la lectura de otro soberbio libro de Kapuscinski, El imperio, sea Rusia quien se haya ofrecido a dar cobijo a Japón (pues tienen 17 millones de km2 libres de inquilinos, aunque a algunos de ellos igual les falte calefacción), en caso de que el archipiélago nipón deba ser desalojado como consecuencia de una crisis nuclear en cadena.
Resulta que el libro de Kapuscinski empieza hablando, en términos autobiográficos, pero esquivando el tono excesivamente emocional (virtud por lo que veo común en la obra del polaco), de los inicios de la II guerra mundial, con los alemanes tomando Polonia por un lado, y los rusos por el otro. Doble penetración, en resumidas cuentas. Cómo explota la cultura de la segunda mitad del siglo XX, y lo que llevamos de éste, el tema de la Alemania nazi... Habrá quien lo atribuya a la fuerte influencia del lobby judío internacional, como dominadores que según algunos son de los grandes polos (editoriales, estudios, canales de TV) de presencia cultural planetaria, empeñados en que todos tengamos siempre muy presente lo que pasó. Yo diría que como, y espero que ésto sea por mucho tiempo, ha sido el último conflicto bélico de alcance global, hay que tirar de eso, creativamente es un filón que aún puede dar juego (veáse Inglorious Basterds). 
Y hablando de nazis debo hablar de Pedro Varela. 
Propietario de la librería Europa, en la calle Séneca, Pedro Varela lleva un cierto tiempo encarcelado, a causa de la distribución que desde esta librería, y supongo que deben tener web también, se hace de material editorial relacionado con el negacionismo (aclaro por si alguien no sabe : el del holocausto), y demás parafernalia vinculada a ensalzar a Hitler, al nazismo, a la raza aria, a un montón de causas que no por perdidas de antemano dejan de ser turbias y sórdidas. 
La primera vez que ví a Pedro Varela fue por la tele, en un programa en TV3, de aquellos que se hacían hace unos 15 o 10 años y que conducía, creo, Joaquim Maria Puyal. Se levantó de entre el público, y afanosamente intentó hablar en catalán para defender su causa, no era racista pero creía que cada raza debía tener su propio territorio, eso sí el mejor territorio nos lo seguíamos quedando los blancos, con un dúplex para la raza aria. No sé si es muy alto o no, llevaba un traje y corbata azul marino, pelo corto cortado a navaja, aspecto un pelo rancio. En medio de su soflama se le acabaron viendo las entretelas de su ideología, con lo que en un punto u otro acabó proclamando la superioridad de la raza blanca. A su lado, o no muy lejos de él, había sentado un joven, de no más de 25 años, de raza negra. Este se levantó con toda educación, cuando le concedieron el turno de la palabra. Levantarse permitió a la audiencia ver que sobrepasaba a Varela por no menos de 25 o 30 cm. de altura, tenía una apariencia completamente atlética (Varela parecía más bién esquifidet), y cuando empezó a expresarse en catalán tanto su pronunciación como su léxico eran completamente superiores al de Varela (al que hay que reconocer que al menos hizo el esfuerzo). El señor de color le preguntó reiteradamente si realmente él se consideraba superior, lo cual provocó no pocas carcajadas.
El tamaño no importa, claro. Pero el afrocatalán podía haberse hecho un llavero con la cabeza de Varela si se lo hubiese propuesto. Quizás Varela tuvo presente esa posibilidad en algún momento, pues sus respuestas titubeantes no sonaban muy wagnerianas.
Tras eso, Varela fue apareciendo en los medios, siempre en relación con la librería y las actividades paralelas que un negocio así irremisiblemente atrae : skinheads, violencia, odio racial. A pesar de sus intentos de desmarque, era evidente que si estás entre los cerdos no puedes salir oliendo a rosas. Tampoco ayudaba su cargo directivo en CEDADE. Organización cuyas siglas significaban Confederación Española de Amigos de Europa. Poético nombre que suena un poco gay, aunque no tanto como YMCA. Y después de muchos vaivenes dio con sus huesos en prisión. Ahora desde prisión apela a la libertad de expresión y toda clase de derechos que él mismo aboliría si fuese quien nos mandase. Yo evidentemente no comparto con Varela más que cierto apego por los trajes azul marino. Dudo que le guste Bob Marley. Pero no me gusta que esté en prisión, pues es una caja de resonancia excesiva, es un efecto boomerang que no es conveniente, es la martirización que acaba beneficiando a la causa. No sé si en las prisiones españolas hay esos colectivos de skinheads tatuados que salen en películas americanas (como la excelente American History X). En ese caso, Varela no estará mal del todo. Pero en la calle, despachando libros (los pocos que venda, si visitáis la web da bastante grima todo) lo veo bastante inofensivo. Y siempre puede, despues de tantos años, encontrarse al negrito del programa de Puyal.

dijous, 17 de març de 2011

ACTUALIZACIONES DISPONIBLES

Al lado de mi casa hay uno de esos centros de formación profesional dedicado a la imagen. En tiempos que algunos de nosotros (los que nos escondemos ciertos detalles) recordaremos, estos centros respondían al cursi y afrancesado nombre de academias de estheticienne. Huyendo de ese cliché (otro galicismo), actualmente este tipo de centros se parapetan bajo curiosos eufemismos, basados en la imagen personal, la psicoestética, la personalidad que aflora al exterior y patatín patatán, argumentos discutibles o no, pero suficientes para convencer a los padres de los numerosos alumnos para pasar por caja, a ver si la/el niña/o aprende una profesión y es una/un mujer/hombre de provecho. 
No les debe ir mal, primero por el número de alumnos que monopolizan la acera (a las 9 esperando para entrar, sobre las 11 haciendo la pausa, a la 1 del mediodía comentando la jornada, secuencia que se repite por la tarde), contando con otros indicadores poco ortodoxos para constatar su presencia ahí : colillas, chicles enganchados en la acera (ya hablé de lo que les pasaría en Singapur), restos de latas y bolsas de snacks.
Mayoría de chicas, cercanas a la veintena, lorenas en potencia. Bastantes de ellas con físicos espectaculares, que encima están aprendiendo a explotar justo ahí, y que espero que les sirvan para algo más digno que concursar en reality shows. Algunos varones, con cierta tendencia a un excesivo (y quizás compensatorio) amaneramiento poco o nada disimulado. Otros varones, externos, son los novios de las chicas, que acuden prestos a recogerlas en ruidosas motos o tuneados coches. Que se miran a los compañeros gays de sus novias con aspecto comprensivo y tolerante (pero dejan sus demoledores comentarios para justo cuando den gas por segunda vez, ya en la intimidad de la pareja sola en el vehículo).
Fuman, dije, y sigo diciendo. Tanta clase les da stress. Tanto profesor empeñado en explicar teorías que hablan de óvalos de cara, de estilos visuales, de tendencias, de paletas de colores. Yo no me imagino a Francisco J. De Lys fumando en la puerta de su edificio. Puede que me lo imagine, clara influencia mixta de las temáticas de sus libros y de mi reciente tendencia a revisitar pasajes de Velvet Goldmine, fumando en pipa, con un fulard al cuello y ropa ligeramente anacrónica. Puede que lo imagine fumando en pipa (me gusta el olor de tabaco de pipa, pero esto no debería salir de aquí),que es una estampa que siempre he asociado a ciertas corrientes literarias (igual que a otras les asociaría el consumo de absenta o de heroína por vía intrevenosa). De hecho, esta mañana, haciendo la cama de mi hijo (al que le he prorrogado el período de carencia para que muestre su madurez haciéndosela él solito), pensaba en viejos marinos asomados en cubierta, con pipas humeantes y mirada expectante, y eso me ha recordado que debería leer Moby Dick de una vez por todas. Vaya, que poco imaginativo, o mejor dicho, que poco originalmente imaginativo. Menos imaginativo, pero más real, es proyectarme a mí mismo sobre este teclado, que huele a nuevo, envidiando el extenso conocimiento que De Lys tiene acerca de la historia de esas calles y esos muros y esos barrios que compartimos, aunque sea en errar por ellos en busca de sombras y estéticos contraluces. Y es común que envidie a la gente que ha tenido la paciencia con la historia que a mí me faltó, en mis estudios, y la curiosidad que me falta, en mis gustos. Repaso con mi hija sus lecciones de historia (anda por el dominio árabe y la reconquista y la escuela de traductores de Toledo), y me veo descolocado. Y leo comentarios de 6Q, y lo mismo (y técnicamente ha tenido el mismo tiempo que yo). Así que pienso que, al menos para compensar, devorar libros de Kapuscinski me pone al día (al día, pero véte a saber de qué década), primero de Etiopía, antes de Angola, ahora de la URSS. Hará falta que Kapuscinski viniera a Catalunya para que yo me entere de lo que pasó por aquí.


dimecres, 16 de març de 2011

MIEDO ATAVICO

Leer de los que mandan una mención de la palabra apocalipsis es algo que no recuerdo. Con la salvedad, claro, de ese perfil de políticos extremistas en un sentido u otro, y casi siempre refiriéndose a lo que podría pasar si uno vota a su antagonista. 
Pero ha pasado, por el tema de Japón. Justo hace unos días me extrañó mucho ver que este blog había recibido cuatro visitas desde allí. Me dejó tan fascinado como ver que hay quien está empleando google translator para traducir algún post al inglés. Me ha hecho reflexionar en cierta jerga críptica enrevesada e intraducible que se me escapa de vez en cuando.
No he dedicado a ningún otro país entradas monográficas, y a Japón le tocaron dos, para solaz de Mlle. Burlesque, que no sé si debo tratarla de ilustre y definitiva ausent,e o de amiga que fue de viaje y algún día volverá. Nos fascinan esas islas, sus chorraditas tecnológicas, sus kimonos, su comida, y a mí, Ryuichi Sakamoto, absoluto genio. Nos quedamos alucinados leyendo lo preparados que están, tanto sus edificios como sus pobladores, para enfrentarse a terremotos, a desgracias, a esos golpes traicioneros que te depara la vida, llaménse aviones nombrados Enola Gay, llámese esa mortífera carambolaa tres bandas terremoto-tsunami-pánico nuclear.
Hace poco leí sobre un libro de Vicente Blasco Ibáñez, Los cuatro jinetes de la apocalipsis, libro que por ciertas lejanas raíces valencianas de mi familia corría cuando era niño por mi casa (bueno, el libro debía estarse quieto, el que corría era yo), junto a otros muchos de su autor. Leí que ese libro hablaba de la I guerra mundial. Por esa asociación de ideas, de repente me apetece leerlo. La misma asociación de ideas que hará que hoy me decida a zamparme ese DVD repleto de extras que me compré (la mera palabra compré ya os advertirá que de éso hace algun tiempo), que es Apocalypse Now Redux. No sé que quiere decir redux y porqué se usa esa palabra cuando alguien le añade unas cuantas escenas, le quita otras, altera el orden... a películas que ya eran perfectas. En fin, los vietnamitas también tienen los ojos rasgados. De repente (apunto he estado de empezar otra frase con y, pero he decidido erradicar ese vicio) pienso si Kapuscinski tendrá algún libro sobre el Extremo Oriente, con lo cual sería el cuarto Kapuscinski seguido, detalle que ni Bolaño, aunque no creo que eso tenga que ver. Cuestión del caos del universo. Hace menos de media hora que he oído que la máxima autoridad relacionada con la energía nuclear en Francia recomienda a sus conciudadanos se dén prisita en abandonar Japón si están ahí. No era el mismo que decía apocalipsis. También he oído que el emperador (uno se olvida a menudo que Japón es un imperio) se ha dirigido a su pueblo pidiendo templanza y serenidad. Por lo que he oído él mismo era una expresión de templanza y serenidad, por lo que ese pueblo, el suyo, que no ha caído en la histeria ante esa racha de desgracias, que obedece y va por el lado de la calle que le han enseñado, para que todo sea limpio y ordenado y muy japonés, volverá, seguro, a hacer caso de sus palabras, algunos pensarán en 1945, claro, aquellos que sean viejos para eso o se hayan interesado lo suficiente por la historia de su país. Se sentarán, dormirán, y esperarán que mañana vuelva a amanecer, que para eso son el país del sol naciente.

dimarts, 15 de març de 2011

EL RECESO INEXPLICABLE

Una ausencia extraña, sin programación de ninguna clase y por circunstancias dispares. No le echaré más poética que la que merecen las casualidades. Muchas cosas que pasan entre tanto. Una comida curiosa. Japón. Un día como hoy, que invita a esas prolongadas presencias tras ventanales (la mirada melancólica es opcional), a esas reflexiones sobre el poder de la naturaleza y sus (creemos) caprichos, por fin encuentro media horita para volver. 
Antes de resolver el cúmulo de atropelladas ideas que iban surgiendo estos días (muchas de las cuales han aparecido en momentos poco propicios para recordarlas luego), intento ponerme en orden, y acudiré a este post en el futuro para que nada se quede sin su merecido comentario. Hoy me perdonaréis, vamos a lo práctico y sintético, el oropel y el lujo y lo barroco requieren tiempo del que hoy ando escaso.

Primero : 4 suscriptores del blog, despues de un prolongado tiempo dónde solo Rich me rendía ese honor ( dónde estás, muchacho ??), surgen (diría alguien menos original "de la nada", pero sé que no) otros tres asiduos, imagino que algo relacionados entre sí, imagino también que alguno, lejano de estas latitudes, y ya paro de imaginar, que he dicho que contendría el aspecto lírico. Gracias a todos, si debo agradecer esta presión en el pecho (inocua) que a uno se le pone cuando se presta al juicio de unos (teóricos) desconocidos.

Segundo : Lo siento : nuevas encendidas menciones a The Wire proliferan, otra vez Monzó (aquello de las almas gemelas), y un articulista de La Vanguardia que tampoco se corta en los elogios, ayer. 6Q, somos una minoría que crecerá y crecerá, y seguro que más adelante necesitaremos quien nos diseñe un escudo, aunque no me guste la heráldica.

Tercero : The Social Network, fantástica muestra de lo que un guión (de Sorkin, claro) pesa para construir una historia dramática, excitante, sobre hechos que a priori parecerían una mera y aburrida descripción sobre el talento y las ideas y el sueño americano (salpimentadas por deseos de venganza y sospechas de plagio). Cualquier película (menos la saga Twilight) con una canción de Radiohead en ella, ya merece ser vista.

Cuarto : Kapuscinski : tres libros, tres semanas. Ahora El imperio, vivencias de un periodista polaco en el Este europeo, antes y despues del hundimiento (si puede llamarse así, puede que sea más adecuado erosión o corrosión) de la URSS. 

Quinto : El asunto del director del festival de Sitges y A serbian film. Lo extraño de los marcos legales, el límite moral de la creación. Tema que me hace pensar, curiosamente, en que hace días que pensé en prestar apoyo a Pedro Varela, que es injusto que esté en prisión, pero es todavía más difícil para mí fijar la secuencia lógica por la que pienso que un filonazi no debe acabar en la cárcel por vender libros. Deberé, casi, organizar una hoja de cálculo para razonarlo, pero por suerte es la quinta de mis intenciones.

Sexto : Velvet Goldmine, curioso giro el producido en mi actitud, que ha pasado de un cierto repelús al verla por primera vez, a una casi incontenida fascinación cuando accidentalmente (mi reproductor se negó a reconocer el formato de Happiness que, by chance, compartía DVD con ella) volví a verla, con el skip preparado para localizar tracks en su excelente banda sonora. A veces su protagonista parece David Bowie, a veces Marc Bolan, otros personajes pueden parecer Iggy Pop, Lou Reed... verla por segunda vez, con su curioso prólogo con Oscar Wilde, ha revelado capas no apreciadas.

Séptimo : Y ya acabo, pues éste iba a ser un post corto y esquemático, y ha dejado de serlo conforme avanzaba... esa escena inicial en Velvet Goldmine me ayudo a recordar el fantástico documental 30th century man sobre la trayectoria de Scott Walker. Apenas me había interesado por su obra hace unos cinco años y ahora podría decir que es una fortisima influencia. Otra de esas inexplicables fuerzas telúricas que me empujó aquí.  Mientras los fanatismos religiosos de toda índole se empeñan en buscar mandamases para justificar todo este tinglado, la pura fuerza de la física hace que pase todo lo que está pasando, hoy día 15, en   Japón. Cosa que me hace recordar a Kraftwerk, cuánto les debemos a ellos, cuando intercalaron, actualizándola, las palabras Chernobyl, Harrisburg, y alguna otra que no recuerdo, cuando grabaron Radio Activity para The Mix. Más grandes que Jesucristo, opino.

dimecres, 9 de març de 2011

SEMANA EN BLANCO ?

Como todo el mundo sabe a pesar de mi discreción vocacional y militante, tengo dos hijos. Que van a pasarse esta semana, que encuentro un invento bastante absurdo, presentes en casa, de lo que no me quejo, pero absorbiendo atención y tiempo, parte del cual invertiría en el blog, y no lo haré, y de eso sí me quejaré. Pero como muchas cosas en esta vida, es lo que hay.
De la obsesión de los 80 pasamos a la de los 110. Tela la que tenemos en este país con las velocidades. Supongo que queremos tener muy claro lo que podemos correr para poder hacer las cosas a toda prisa en el último momento. Como lo más posible en este preciso instante es que ésta sea la única entrada hasta el lunes 14, renuncio a un mínimo orden y procedo con un atropellado relato de todo lo que me venga en la cabeza. Lo cual no deja de ejemplificar lo que lleva más de ocho meses pasando aquí.
Una prima que, como muchos, o algunos, se pasea por aquí casi de incógnito, me agradece haberle presentado hace años a los Massive Attack. Si hubiese escrito este blog hace unos 18 años, cosa obviamente imposible y sobre la cual no estaría mal una reflexión,
Massive Attack hubiesen resultado muy mencionados. De hecho sus dos primeros discos me acompañarían si pudiese reunir 200 discos para la famosa isla desierta. Y si sólo pudiese llevar 50 ??? Siguiente pregunta. El hecho es que la inspiración les duró tres discos, con cotas altisimas, pero en el cuarto cayeron extenuados. Aquello que se dice de llegar y mantenerse. Mientras paso frío en un parque y oscurece pienso que quizás este comentario pueda malinterpretarse. Se puede ser jodidamente bueno en una, o muy pocas ocasiones, y, zas, se acabó. Mirad a Juan Rulfo y Pedro Páramo. Mirad al Barça de Cruyff jugador. Puede que sean los quince minutos de la fama de Andy Warhol o los actos únicos que definen a los personajes de Houellebecq. El caso es que en 1997 Massive Attack abandonaron el podio y se lo cedieron a Air y a Radiohead. Air para los momentos introspectivos, Radiohead para momentos más tensos. La gente usa la música con un fìn, muchas veces. Bailar, llorar, alegrarse, lamentarse, desahogarse. A determinadas personas, ni mejores ni peores como dice 6Q, hay canciones que asaltan nuestro estado de ánimo sin avisar ni pedir permiso y así nos quedamos despuês, con expresión cariacontecida.
Pasadas esas épocas, por generación espontánea olvidé, o dejé para otras reencarnaciones, lo de tener idolos incontestables y mucho menos asignarles un orden. Cada uno que haga lo que pueda. Mi corazón ( y mi disco duro y los estantes de mi salón) es grande y aquí cabe todo. Y como ya le he aplastado exclusivas y frases a 6Q, y hoy me he dado cuenta de que acusa menos el paso de los años que algunos otros, debo cumplir la palabra dada sobre dos cosas.
Boardwalk Empire : visionada entera la primera temporada, doce capítulos repletos de pequeños y grandes detalles, que deben incluir mucha meticulosidad hasta pulirse 18 millones de euros por capitulo, algo que me incomoda un pelo con los tiempos que padecemos, debo confirmar mi sospecha, superado mi escepticismo, de que estamos ante algo muy grande. Porque no sólo el personaje principal es un portento de matices y contradicciones : hay secundarios y co-protagonistas, y tramas simplemente esbozadas, de las que puede salir oro. Y no podemos quejarnos de que su ambientación sea excesiva sin reconocer que es portentosamente fiel. No sé cual será el plan que HBO tenga con esta serie. Hasta cuando planean hacerla durar (y perdurar). Pero sé que pueden llevarla donde quieran, pues ya lo están demostrando. Recomendada sin paliativos.
The social network : vista de un tirón, sin apenas respiro, ayudada por un guión y un montaje de los que sientan cátedra, la he ido a ver en uno de esos dias donde uno escribiría una carta de agradecimiento a quien montó Facebook. Como me han pedido silencio sobre su desarrollo, y estoy en uno de esos rarísimos días de aceptar peticiones, no digo ni una palabra, bueno, una, vedla.
Y no sé cuales serán los dos temas en que andas metido... Yo no sé qué temas saldrán aquí. Os lo juro.

divendres, 4 de març de 2011

GRACIAS, CABRON

Alguien debe estar poniendo de moda las entradas ligeramente elegíacas. No soy mucho de seguir modas, no obstante nada en contra. En 1977 yo tenía unos muy tiernos trece años. Justo la edad que tiene mi hija ahora. Diferente esa edad en aquellos tiempos. En 1977 cierto cadáver estaba aún muy fresco, o muy caliente, según se vea. Ese cadáver nos había dejado bastantes muestras de su paso, de su prolongado e inteminable paso. Un rey marioneta que garantizase la perpetuación de ciertas situaciones. Un ensimismamiento colectivo, del que empezábamos a intentar despojarnos, bajo el cual todo lo de fuera era extraño, y todo lo extraño era, potencialmente, muy malo o muy poco de fiar. Un atraso debido a este aislamiento. Una sensación de alienamiento cuando uno se decidía a usar abiertamente aquella lengua que nuestros padres habían preservado, sin  medios públicos hablados ni escritos que intentasen protegerla. Una sensación de constante culpa por la persistente presencia de la religión en la vida de las personas. Semanas Santas con bares y cines cerrados, con turbios programas de interminables y oscuras, tenebrosas procesiones. Habrá quien piense que eran tiempos mejores porque entonces éramos niños y ahora no. Yo no seré uno de esos. 1977 aún conservaba muchos vestigios muy poco deseables. Algunos de los cuales se intentaba erradicar sin motivo, por el mero hecho de hacerlo. 
Mi despiste en esa época era el lógico a esa edad. Desorientado por todo lo que cambiaba a mi alrededor, recuerdo noches de reyes acudiendo a medianoche al Corte Inglés. La música que existía era la que había en la radio. Si querías oir otras cosas, o tenías amigos más inquietos (con hermanos o conocidos o allegados que se aventuraban a comprar discos más allá de los Pirineos), o te dedicabas a recorrer las emisoras de radio que, tímidamente, osaban programar música y artistas que aquí sólo intuíamos. Por esa época a mí me dió por comprar singles de siete pulgadas, me gustaban mucho aquellos con ostentosas etiquetas (number one in USA), un disco grande me parecía algo aventurado y difícil. Recuerdo particularmente varios grupos : MFSB, la Love Unlimited Orchestra de Barry White, un muy freaky megagrupo llamado Viva La Gente, o algo así, luego la Ritchie Family, Tina Charles, los Manhattan Transfer, Silver Convention y los Boney M. Aquí ya empecé a atreverme con los discos grandes. Yo estaba muy contento con esos discos. Era una alegría no exenta de candidez.
Por la curiosa influencia de los hermanos mayores, una chica (niña?) de mi clase me prestó Even in the quietest moments de Supertramp. Era la época de las primeras fiestas sin padres por medio. Sólo recuerdo lo mucho que me costó devolvérselo, pues en ese disco empecé a oir cosas que no había oído en los demás. No sabía cuales, eso sí. Los desarrollos instrumentales de las canciones más largas, aquellas que no eran singles y por tanto no saldrían nunca por la radio. Recuerdo que era una época en que la gente cogía sus discos, se los ponía bajo el brazo y se iba a casa de algún amigo a oirlos. Así vino Torkemada con los de Labordeta, que no me gustaban. Y así vino un día Xavier Font con Animals de Pink Floyd (el del globo en forma de cerdo volador en la portada). Pusimos el disco aunque Xavi me dijo que ni a él le acababa de convencer. Yo no tenía ni idea de qué podía encontrarle a esa música (nunca fui un devoto incondicional de Pink Floyd más allá de Wish you were here), pero sí que me quedó muy presente la mala impresión que Xavi se llevó de mi colección de música, de la que no dudó en recriminarme su excesiva comercialidad. No sé por qué, no hay que darle más vueltas, ese comentario caló en mí, y aquello se acabó. Ningún single más de música disco volvió a entrar en casa. Sí lo hizo un doble disco (cuando los artistas que hacían dobles discos eran una absoluta minoría) de la Electric Light Orchestra. Bob Marley. Blondie. Siuoxsie and the Banshees. Y si he de decir cuando ví definitivamente que el delirio por la música (por música con un cierto criterio, con un cierto riesgo, con una cierta voluntad) tomaría el control de muchas fases de mi vida, marcaría y acompañaría y trazaría estados de ánimo, seguramente sería una tarde de sábado en que, acompañado por mi hermano, entré en la tienda que Castelló tuvo en Nou de la Rambla (entonces seguro que aún se llamaba Conde del Asalto) y volví a casa eufórico con cuatro LPs bajo el brazo. No he podido recordar uno de ellos,  ni como con quince o dieciséis daños me las apañé para obtener el dinero para comprar tantos discos, pero los otros tres eran Exodus de Bob Marley, Going deaf for a living de Fischer-Z y Pretenders de los Pretenders. Entonces estaba claro que ya era tarde para curarme.


dijous, 3 de març de 2011

LA INDIFERENCIA ANTE EL ENTORNO

Ocurre de vez en cuando. Frustrado por no atrapar todas las grandes frases, esas que servirán (con notas a pie de página) para que futuros escritores mencionen esta página como una referencia ineludible, me siento ante el ordenador sin otro propósito más concreto que dejar que los dedos se deslicen sobre el teclado, y el resultado mantenga una mínima coherencia, un mínimo respeto a las reglas establecidas (las ortográficas, las gramaticales, y las del caos imperante).
Así que sin saber cómo y dónde (si cuándo) acabar, pongo ese añejo recopilatorio de Astrud Gilberto, música que te mece, ya sabe uno lo que pasa cuando le mecen, vas y vienes al mismo sitio, es un balanceo placentero, te dejas llevar y puedes acabar dormido, o alargar el relax de esa constante vigilia. Astrud Gilberto entró en lo de cantar porque en las sesiones de Getz/Gilberto necesitaban alguien que cantase en inglés. Y su voz les gustó, y esa perezosa inflexión casi poética, casi monótona, vamos, todos los casi que pueden escribirse pues esa suma de imperfecciones acaba siendo perfecta. En portugués o en castellano, una deliciosa golosina vocal que te hace pasear por la playa e imaginar (ponle tú la cara) cuerpos de piel morena. Y aunque Jobim, Joao Gilberto, el mismo Sinatra (todos en pié por favor cuando menciono estos tres nombres) también dejaron ahí su impronta, en esa eterna celebración de joie de vivre que es la bossanova, la voz de Astrud Gilberto lo eleva todo por encima de la atmósfera. Y yo vuelo gustoso.
El vínculo : leo el fabuloso Un día más con vida de Kapuscinski donde la guerra de Angola envía gran cantidad de portugueses colonizadores hacia Rio de Janeiro. Angola se queda para que los autóctonos se maten entre ellos, sin saber muy bién por qué, sin que los que se autoproclamen vencedores tengan muy claro cual será el premio que obtengan por la victoria. Todos pierden, sólo se trata de que un bando está perdiendo más lentamente. De esto ya hace varias décadas, pero en Africa las décadas no avanzan como en Occidente. En Occidente los 60 son las flores, los 70 las drogas, los 80 las hombreras, los 90 los ordenadores y los dosmiles Internet y el poder global. Parece que en Africa el plato del día, y perdón por la involuntaria ironía macabra, ha sido y es, en todo este tiempo, el mismo, miseria, hambre, violencia, corrupción, ingredientes todos que acaban en el mismo lodo de la desesperación. Por eso importa poco que ese libro sea de 1975. Todo parece muy contemporáneo. El desierto sigue ahí. No, no sigue ahí, alcanza sitios donde no estaba. El desierto gana, él sí.
Vulnerando algo la declarada intención de poca intimidad, debo confesar cierta satisfacción por dos absolutas nimiedades que, sacadas del contexto de un padre relativamente blandurrón, me causan esas capsulitas de felicidad, esas que los psicólogos  y los escritores de tres al cuarto (con Coelho delante llevando  la pancarta) definen como real manifestación de la felicidad ( y los publicistas llaman momentos Nescafé). Mi hijo escribe una novela con sus 9 años (llena de referencias autobiográficas y plagios solapados de todo lo que le impresiona tanto de la realidad como de los muchos libros que devora). Mi hija, de 13, alaba ante sus amigos en Facebook (que son como dos centenas más de los que tengo controlados, con lo cual mi férreo control parece tener alguna grieta) la agudeza de su padre, que ha colgado un excerpt de CSI donde Justin Bieber (recomiendo saber quien es Justin Bieber, sólo conociendo a tu enemigo serás capaz de neutralizarlo) muere ametrallado. Le gusta lo que he puesto y lo ha copiado. No es una victoria, no es una guerra, el conflicto generacional es eso, una brecha donde puedes romperte una pierna si no vas con cuidado, es un pequeño hito ser un cuarentón en medio de tanto adolescente, siendo comprendido, al menos en parte. 
Y mientras estas líneas tomaban cuerpo, caían de las estrellas, o subían encaramándose a la pata de la mesa, el disco de Astrud ha llegado a una de sus cúspides, a uno de esos momentos mágicos. Los dos minutos más melancólicos, más evocadores, La mañana del Carnaval


dimecres, 2 de març de 2011

TOLERANCIA EN EL GRADO JUSTO

Uno se hace un lío, últimamente. Resulta que tienes claro qué te gusta y qué no, después de usar referencias y fuentes más o menos fiables, te compones ese pequeño mapa mental de quien te merece la pena seguir y quien es preferible ignorar. Todo sería muy sencillo si al universo de los artistas no les hubiese dado últimamente por lanzarse a tantas colaboraciones y duetos y demás. Curiosamente ésto es un fenómeno relativamente reciente, hasta hace unos años las colaboraciones entre artistas eran algo muy esporádico y siempre se rodeaban de cierta expectación, no exenta de arqueos de ceja. Kylie Minogue colaborando con Nick Cave ?? Qué había que hacer ante tamaña descompensación de credibilidades ?? Otorgarle a Kylie Minogue alguna oportunidad de redimirse de una carrera repleta de cancioncillas chicle y pegadizas, pues al final parecía empezar a enterarse de algo ?, o al contrario, descabalgar, a patadas, con gritos y escándalo, a Nick Cave, de las cumbres de la creación oscura y alternativa, por entregarse al vil metal y colaborar con una estrella completamente vinculada a lo peor del circuito más comercial.
Y si esto pasaba hace más de una década, imaginad ahora. Hace años que me hacía cierta gracia Macaco, con su pose ligeramente diletante, esa especie de aspecto perroflauta-chic (como un okupa que usa la ducha y el jabón), esa voz ligeramente irritante pero buscando aúnar ritmo y mensaje, una cierta conciencia ecológica y un aprovechamiento de su impacto creciente para intentar sacar de la gente más que golpecitos sobre la mesa y tarareo compulsivo de estribillos pegadizos. Como una especie de pequeño héroe del muy limitado star-system de aquí. Y me gustaba mucho Mamá tierra, extraño himno con un clip lleno de gente más o menos conocida (y de prestigios diversos). Y les gustaba a mis hijos cuando la ponía en el coche, momento de comunión que uno conserva pues no es tan frecuente (mis hijos a veces se quejan de la  música que impongo en el coche, la encuentran, al principio, rara, pero muchas veces les acaba gustando, o lo dirán para que me calle y deje de preguntar aixó os agrada??). Y ahora Macaco saca, hace un tiempo, no ahora, perdón, su disco de colaboraciones, ese que le toca a todo el mundo (y parece ser que quién instauró esa moda sería Miguel Bosé con Papito, circunstancia que eleva en varios miles las ya cuantiosas razones para situarlo delante de un pelotón de fusilamiento). Y como todos somos muy colegas y mi casa es grande, casi tanto como mi corazón, empieza a llamar a amiguetes y conocidos (y saludados y sugeridos y necesitados de promoción a costa de lo que sea) y venga vamos a grabar a dúo mis mejores canciones, que la gente vea lo amigos que somos todos en esto de la música y se olviden de celos y de divismo. Con lo de las descargas nuestro enemigo es de todos el mismo : la maldita mula. Y entonces analizo a los heterogéneos colaboradores , y lo de heterogéneo, lo juro que no va, esta vez no va, con retranca. Y sale Bebe, que es una de esas inexplicables e incoherentes debilidades (aunque sean cuatro canciones de su segundo disco) que uno tiene.Y Michael Franti, ahora, creo de Spearhead pero anteriormente en los olvidados Disposable Heroes of Hiphoprisy (lógico que con semejante nombre no fueran muy lejos). Empiezo a fruncir el ceño con Estopa, que parecen buenos chicos, que son muy culés y salieron en un muy recomendable Informe Robinson con Iniesta, pero como no todo lo que toca Iniesta puede ser oro, yo tengo que salir a recordar que Estopa lleva diez años, o así, viviendo de prácticamente repetir la misma canción, de alardear de la pose de eternos proletarios, pero con el Cayenne en la puerta. Y sigo frunciendo el ceño con Jorge Drexler, que siempre parece estar a punto de sumirme en el sueño (o eres poeta o eres músico, decídete ya, narices). Y ya cuando llego a Fito, a Chambao, y a Manolo García (éste lleva toda la vida, toda, viviendo de repetir la misma mala canción, y su poesía ya  es mejor dejarla correr) mi aliento se entrecorta, o mejor, se corta como esa mayonesa casera cuando dejas de batir. Piensas que es demasiado, miras atrás en el texto y crees que tanto exceso de artistas sospechosos colaborando es como esa reiteración de "Y" al principio de frase que parece un virus anidado en mi estilo literario. Piensas que igual Macaco ha cruzado la barrera con tanto artistilla pululando a su alrededor. Que estaba mejor en 2004 cuando ni Cristo lo conocía (y por tanto no disfrutaba de la compañía conyugal de Kira Miró) y que la fama a la que ha accedido quizás no haya sido la mejor de las influencias, por lo menos, en la calidad de su música. 
Y por hoy ya ha recibido bastante gente aquí. Imaginaos si hablase de Florentino.

dimarts, 1 de març de 2011

LA CONTEMPLACION PAUSADA

A pesar de mi condición cinéfila, melómana, bibliófila, rellénese donde se pueda, me dejan muy fríos los premios. Así que este blog no hace comentarios sobre los Oscar, en un principio, pues sería osado hablar demasiado de muchas películas que no he visto (otros lo hacen, sabedlo), aunque las acabe viendo seguramente pasará demasiado tiempo (como con las del año pasado), como para establecer comparaciones. Si me choca el Oscar a Trent Reznor por la banda sonora de The social network pues hay pocos grupos que me susciten menos interés y mayor escepticismo que los Nine Inch Nails. 
Por otra parte, y de ese pausado ejercicio que es el poder decidir entre varios libros, saco pingües beneficios : Riszard Kapuscinski está encaramándose decididamente al Olimpo de mis autores favoritos : los 7 euros y algo que me ha costado Un día más con vida, incursión novelesca disfrazada de reportaje periodístico  (o al revés, pero todo se presume muy real ahí), son una de las mejores inversiones que uno puede hacer. Leyendolo tan ávidamente como uno de esos buenos reportajes gráficos que de tanto en tanto salen en los buenos dominicales de prensa (mientras La Razón regala el Diez Minutos), con el goce añadido del enorme, sí, ENORME, valor literario de cómo esos hechos son explicados (y creo que es digno de mención la buena tarea de la traducción desde el polaco), es cuestión de tiempo que vaya, paulatinamente, devorando la obra de este magnífico escritor que, cosas de la vida, es editado por Anagrama. Uno ha comprado discos por la portada, discos por el sello que los edita, pues bién, uno puede comprar libros por su editorial: con Anagrama (ahorraré reiterarme en su interminable lista de autores recomendables) será difícil equivocarse.
Y como uno se deja influir, y esa prosa que narra lo que pasa alrededor de repente te parece (pero no es verdad) que es tan sencillo simplemente dejarla fluir, de la mera visión de la realidad, le da por hacerse el Kapuscinski de pacotilla.Y contemplar la mucha gente que hay por la calle, ahora que empieza a asomar la pre-primavera (hermana del invierno tardío), y el impacto de esa crisis que no existía llena las aceras de gente ociosa, ocio impuesto por la situación, gente acompañada por todos los apestados fumadores que salen a las puertas de bares y cafeterías a saciar el vicio. Figuras que harían las delicias de Turner para sus cuadros. De Turner y de ese otro pintor americano del cual no me da tiempo de googlear, pues hoy he de darme prisa.
Segueix a @francescbon